lunes, 21 de octubre de 2013

MOONDOGS BLUES PARTY, UNA BANDA GALLEGA CON CALIFICACIÓN DE SUPERGRUPO ESPAÑOL


SUS CONCIERTOS EN DIRECTO LO SITÚAN ENTRE LOS MEJORES DE LA ESCENA MUSICAL ESPAÑOLA


El alma mater de este “supergrupo”--  que tiene sus orígenes en el 2000  en A Coruña -- Javier Prado , compositor, voz y guitarra ,  fiel a sus fuentes musicales y al espíritu con el que quería impregnar el proyecto, busco y rebusco un nombre para él y lo encontró en un programa de radio de los años 50 que presentaba  el legendario DJ americano, Alan Freed, también conocido como “Moondog” , reconocido internacionalmente por promocionar música “rhythm & blues afroamericana” para un público blanco bajo el nombre de “rock and roll.” en su programa  “Moondog, Rock and Roll Party.”A partir de ahí Javier Prado, compositor, guitarra y voz,  fue tejiendo un proyecto que hoy comparte con Javier Campello (guitarra y voz), Iria Novo(bajo), Mateo Naval (trombón), Alicia Valle(flauta travesera), Javier Pera (batería y percusión), Marcos Maoxu (teclados) y Adrián Lage (trompeta) con la colaboración especial de Belén Tajes en  “Through the darkness of the forest “ su vinilo recién editado.




Los 'supergrupos' son bandas formadas por grandes artistas musicales, que deciden combinar sus talentos para crear verdaderas obras maestras y ofrecer conciertos inolvidables. Esta es una definición, pero hay más. Este término, también se refiere  a la "arquitectura", al número de componentes de la banda,  y al éxito que esta pueda llegar a alcanzar. Haciendo un “tótum revolutum” de estas definiciones encajamos en ella a “Moondogs Blues Party”, un grupo gallego integrado por ocho relevantes músicos que llaman poderosamente la atención en sus directos que, acariciados por el éxito, son objeto de críticas elogiosas, a pesar de que su música no es de “quita y pón”, sino que discurre por los cauces de largo recorrido, llena de sinuosidades estilísticas en su trayecto , que arrastran la atención,  que se escucha y se saborea, al margen de las corrientes comerciales.


MBP es un muestrario  atípico en los escaparates del panorama musical español que nace salpicado por la frescura y el intimismo, la curiosidad y la experimentación., en un intento por  alcanzar la sencillez de las primeras tomas que se ha convertido con el paso del tiempo en una búsqueda continuada, en un caminar sin cesar , que ellos definen como “ una carretera que nunca se acaba. Que se convierte en un camino, en un sendero... en un pasaje que atraviesa la espesura del bosque, difuminándose entre lo más oscuro. Lo que podemos encontrarnos al otro lado es desconocido: un precipicio o el infinito”.

Un viaje que “Moondogs Blues Party” inició con “O Cadelo Lunático” en 2007,-- que obtiene el 1º Premio del concurso “Talentos” de El País y alcanzan la final del Festival Azkena Rock Music 2007. Un año después el IGAEM los elige para participar en el MIDEM 2008 en Cannes y son semifinalistas del International Songwriting Competition (ISC) americano, entre más de15.000 participantes de todo el mundo, con “Childhood soul“. . El disco  llega a editarse en  Canadá por la compañía “Kerf Music” , llamando la atención del productor norteamericano Kris Kaczor  que usa el tema “Walking night in Mississipi” para un DVD sobre la esclavitud del Instituto de Historia de América. En 2011 MBP edita  “Thirty Roads” y son reclamados por diferentes festivales donde confirman su calidad en directo . En 2013 se suben al escenario del Noroeste Pop Rock  y adelantan alguno de los temas que figuran en su nuevo disco” Through the darkness of the forest, que acaba de editarse en una edición limitada de cuatro canciones --“Wicked Woman”, “Impala”,“Arrepentido blues“ y “You put me brave”,  en un vinilo de diez pulgadas con portada de Suso Cubeiro:



Un trabajo que produce desde el primer momento la sensación del directo que muestra la madurez del grupo --- los cuatro temas fueron grabados en una única sesión en directo –  que constata su  permeabilidad estilística  como un alegato a explorar los caminos sin fin de la música. ¿Cuá es la suya?. No “tiene perdida”,.. .tiene ascendencia americana y se bifurca por el blues, el folk, el rock progresivo, el funk, el rock psicodélico, el blues rock, y también pasa por el soul. Más claro…Imposible. Hay que escucharla y  asimilar el complejo equilibrio estilístico y las calidades interpretativas, así como las relaciones instrumentales de un “aparente y bendito desorden creativo”, ordenado por el buen quehacer se sus componentes.

“Through the darkness of the forest “



“Wicked Woman”, tiempo de blues  con la trompeta  proporcionado vibratos y mordentes con  fraseo de destacada intuición melódica, y el teclado enfatizando el tiempo para recibir a la voz gutural, asfaltada con sonido “alquitrán” que, arropada por coros enfáticos, emprende un dialogo temperamental con un bosque de instrumentos, -- guitarra, organo, flauta, trompeta y trombón -- que empujados por una cobertura  multi - rítmica exuberante, cogen el protagonismo con exhibiciones solistas, hasta el final.

“Impala” un tema instrumental con el órgano y la flauta al frente,  conversando en un diálogo asistido por una compacta base rítmica, que se prolonga hasta la llegada de los efectos de guitarra que ponen “desorden” para zafarse de las ataduras del acorde abriendo camino a la trompeta que emana del conjunto instrumental dosificando sus  notas con  “magia “jazzística.

“You put me brave”, es un homenaje al guitarrista  Rory Gallagher, con la guitarra abriendo paso y el órgano animando a la participación instrumental que impulsada por la fogosidad rítmica asoma  de forma espléndida sus atributos para ensalzar los destellos solistas de la guitarra en un paroxismo interpretativo en el que los breaks mandan las alternancias solistas.

“Arrepentido blues”…Batería marcando el paso rítmico, efectos de guitarra auspiciando la entrada de metales vehementes con alma soul, y temperamento blues, mientras la  voz negroide impone su discurso en compañía de un coro que ceden protagonismo a la trompeta que nuevamente  inicia su vuelo en solitario por los cielos de la narrativa del jazz.

Así lo escuché y sentí  a sabiendas de los mil y un caminos – y alguno más – que las sensibilidades de cada uno, encuentren otras instancias donde deleitarse. Porqué a lo largo de los casi 25 minutos que duran los cuatro temas  de “Through the darkness of the forest”, los hay…