miércoles, 2 de octubre de 2013

EL VINILO “REJUVENECE” Y VIVE SU SEGUNDA ÉPOCA DORADA EN EL SIGLO XXI



LAS CIFRAS DE VENTAS INDICAN QUE EL DISCO DE VINILO VIVE UNA LENTA PERO SÓLIDA ECLOSIÓN EN PERJUICIO DEL CD






En el siglo pasado se entonó por parte de la industria discográfica el cántico de ¡ ¡el vinilo ha muerto…viva el CD ¡…Han pasado los años y ahora aquel cántico fúnebre interpretado por la industria ante la necesidad de cambiar de formato para volver a editar todo su fondo de catálogo en el por entonces nuevo formato, ha cambiado la letra anunciando la pronta desaparición del CD acosado por las nuevas tecnologías. Pero, lo curioso del caso es que “aquel” cadáver, el vinilo, está vivo y sigue “coleando”, girando
.
Moda, melancolía, coleccionismo, calidad de sonido,  prestigio... Las causas son varias; la consecuencia, una: el vinilo vive hoy su segunda época dorada y todo indica que tiene más futuro que el propio CD.....Las cifras de ventas indican que el disco de vinilo vive una lenta pero sólida eclosión en perjuicio del CD. y la demanda regenera un sector que ya produce en España más de 200.000 copias cada año. Es más los datos indican que algunas tiendas especializadas están vendiendo el 40% de sus referencias en el “viejo” formato.

La verdad es que personalmente no me descolgué nunca de los vinilos, usando el CD como una herramienta de trabajo, aunque por momentos en mi entorno recibiera el cariñoso apelativo de “carroza”.  Mi adicción al vinilo no solo estaba provocada por  la nostalgia, sino de la satisfacción ambiental de sacarlo de las fundas , colocarlo en el plato e hincarle la aguja, mientras me deleitaba con un sonido profundo, compacto y ojeaba con fruición las portadas algunas de las cuales eran auténticas obras de arte.



Ahora ya no es una percepción romántica, sino una realidad. Los discos de vinilo vuelven a ser reclamados por el público. Más allá del resistente mercado de segunda mano o de las reediciones de clásicos, las discográficas están volviendo a publicar sus novedades en los dos formatos y el comprador vuelve a tener esa duda que surgió en 1985: ¿Lo compro en CD o en vinilo? Un cuarto de siglo después la pregunta es la misma, pero con una diferencia sustancial: hoy el vinilo es el producto elegante, el objeto de lujo, la inversión de futuro, gracias  a que las nuevas tecnologías permiten  a los giradiscos  digitalizar los  vinilos  gracias a su conversor interno analógico/digital con salida por USB.

En una industria prácticamente hundida como la discográfica, los encargados de tiendas especializadas observan con sorpresa y entusiasmo cómo se constata la tendencia día a día: incluso se  detecta la aparición de «un público muy joven que ha descubierto que tener cientos de canciones bajadas de internet es no tener nada y prefiere poseer algo original, preferiblemente vinilo». Para esta nueva generación de consumidores, el vinilo es un formato ¡nuevo!



La paradoja es que, aunque el auge del vinilo haya sido tímido y sostenido en los últimos tres años, la industria aún no está capacitada para atender la demanda. De salida, alguna novedad ya vende más vinilos que CDs, pero cuando la tirada de vinilo se agota, no se hace segunda edición, así que el público debe reservarlo; si no, no tendrá más remedio que comprarse el CD. «Hay más demanda que oferta».

En los años 90, cuando el CD hundió al vinilo, las fábricas de prensado sobrevivieron gracias a los encargos de sellos de electrónica. Pero cuando llegó el mp3 y los softwares que permiten al discjockey y pinchar música con ordenador, cerraron las pocas que habían resistido el golpe del CD. En 2007 cayó la última que había en España. En Europa ya no quedan más de diez, pero ahora van desbordadas de pedidos. En algún caso tardan cuatro meses en atender pedidos que antes servían en 15 días.

Multinacionales, sellos indies y artistas autoeditados se animan cada vez más a publicar en ambos formatos. A las primeras, el vinilo no les da dinero, pero sí presencia. Hoy hay grupos que sólo editan en el antiguo  formato y prescinden del CD porque ofrecen sus canciones en descarga gratuita por internet o mediante un cupón de regalo incluido en el vinilo. Parece que el mp3 está matando al CD y, en un extraño rebote, resucita al vinilo., de lo cuál me alegro.

LOS SINGLES: PEQUEÑOS PERO “MATONES”


Los singles vuelven a revolucionar el mercado como antaño lo hicieron sus antepasados cuando las 45 r.p.m cambiaron el curso de la historia de la música. liderando la “generación del ruido” en los años 60 del siglo XX. Unos "personajes" pequeños, redondos y con un agujero grande en el medio que dieron gloria a la música, e incluso la revolucionaron -- fueron ideólogos y activistas -- con 45 revoluciones por minuto -- que ya son revoluciones --. Así de importantes eran, a pesar de su sencillez. ¿Quién de vosotros en edad de “merecer” no ha puesto un single en su vida?. Una inmensa mayoría, hemos tenido un single como alcahuete de nuestras aventuras juveniles. Hoy, lo singles – en formato digital – han vuelto a convertirse en imprescindibles en la estrategia promocional de sus parientes “grandotes” en contenido. Incluso vuelven a tener un ranking personalizado y al rebufo de su éxito, se edita el álbum.

CUANDO SE “ENLATABA DISTORSIÓN LIBRE”

Dijo en cierta ocasión, como homenaje a ellos, John Fogerty el líder de la Credence Clearwater Revival: " Yo no concibo la historia del rock´n´roll sin la mediación de los singles. Ellos fueron los que, a nivel local, mostraron las nuevas corrientes, las cosas más relevantes y felices".  Yo tampoco. Con ellos empezó lo que se conoce como la "generación del ruido", donde estamos involucrados, unos más que otros,  todos los que nacimos en los años 40 y nos criamos con el rock´n´roll. Fue la RCA Victor la primera compañía en lanzar al mercado estos soportes fonográficos de 45 r.p.m,-- de corta duración -- como respuesta a la comercialización de los long play -- larga duración -- de 12 pulgadas realizada por la compañía Columbia. Era el año 1949 cuando un ejecutivo de la RCA declaraba: "los ingenieros han enlatado, con garantía, de uno a tres minutos de distorsión libre". Los pioneros del rock´n´ roll no tardaron mucho tiempo en explotar las posibilidades de este nuevo soporte y, seis años más tarde, el escaparate de la industria mundial de la música estaba  en la lista de "Los 100 Singles" más vendidos o escuchados a través de las emisoras de radio y "juke - box " - máquinas tragaperras". En 1963, los singles estaban en su mayor esplendor y a través de ellos se revitalizaba y reinventaba el rock´n´roll de los años 50 con incursiones en el territorio de los "teen idols" -- ídolos para adolescentes -- tan trillado en la actualidad.

CUANDO LOS SENCILLOS LLEGARON  AL PODER

En las emisoras de radio los locutores dejan paso a los disc jockeys que cabalgaban a lomo de los indomables singles, cantando, gritando e incluso aullando en sus presentaciones. Con los singles, las formas de presentar la música en las emisoras de radio  sufren un gran cambio y aparecen en los diales los programas especializados en música que rompen la monotonía, la rutina programática de las grandes cadenas radiofónicas, más conservadoras y orientadas hacia los oyentes adultos. Los sencillos, mostraron, sobre todo en las emisoras de radio americanas, un inconformismo que, poco a poco, fue arrinconando los programas de música exclusiva para "mayores"  dando paso a grabaciones a 45 r.p.m. de los suburbios, los sonidos de garaje y en general de todos los sonidos y conceptos.

CON ELLOS NACIERON “LOS CUARENTA PRINCIPALES”


Las "juke box", máquinas cuya panza estaba llena de discos sencillos, han formado parte de la historia sonora y ambiental de muchas ciudades. Estas máquinas "tragapesetas" han protagonizado algunos episodios anécdoticos que con el paso del tiempo se han convertido en leyendas que animan el ya por si ambientado panorama musical. Por ejemplo, gracias a esas "máquinas panzudas", hoy se puede escuchar en todo el mundo la lista de éxitos "Top 40" que, en España empezó a funcionar en la SER el 18 de julio 1966 bajo el nombre de "Los Cuarenta Principales", con mi buen amigo  Rafael Revert al frente. El primer número uno de "Los Cuarenta Principales" en España fue Monday, Monday de Mama´s and the Papa´s. Una semana más tarde ya había número uno español y el honor fue para el "Sorbito de champan" de Los Brincos. Al finalizar el año cuatro artistas españoles, Brincos, Bravos, Pekenikes y Bruno Lomas, habian encabezado la lista.

ENTRE BATIDOS Y PERRITOS CALIENTES


Cuentas las historietas que el origen del Top 40 estuvo en la visión comercial de un joven americano que se pasaba las horas con sus amigos metiendo centavos en las máquinas "juke box" de las heladerías para escuchar y bailar entre batidos y perritos calientes los éxitos musicales del momento. Este joven americano, hijo de familia pudiente, se dio cuenta de que hora tras hora y día tras día, sus amigos metían los centavos en la maquina para marcar los mismos discos. El avispado chaval, que cuentan no era muy dado al estudio,
Se percato que de 100 singles que había en la máquina, los que de verdad dejaban dinero eran los "cuarenta de siempre". Entre batido y batido ya que el alcohol estaba prohibido en USA  hasta los 21 años, maduro la idea hasta llegar a la conclusión de que, en la "repetición estaba el éxito".

Ni corto ni perezoso, habló con su padre, un influyente hombre de negocios, y le pidió unos cuantos dólares, además de una licencia para montar una pequeña emisora de radio desde donde poner en práctica su idea para la que eligió 40 discos. Acto seguido se puso en contacto con las respectivas compañías discográficas y les dijo: "¿ Cuanto me pagan si le pongo 15 veces al día su canción "Puré de Patatas" -- por ejemplo --. Las compañías se asombraron en principio por el descaro del chaval, pero, poco a poco fueron entrando por el aro de la idea promocional. Al poco tiempo, el Top 40, cuentan los fabuladores, acabó convirtiéndose en la lista de éxitos más popular de Norteamérica. La fórmula, "si no quieres una taza, toma diez..." hizo del chico un magnate de la radio y su "invento" fue exportado a todo el mundo como el gran escaparate de la música joven.