jueves, 10 de octubre de 2013

LOS PRIMEROS PREMIOS DE LA MÚSICA EN GALICIA 1978









PREMIOS DE LA CRITICA MUSICAL  1978 ORGANIZADOS POR EL CÍRCULO OURENSAN - VIGUÉS

Uno se pasa la mitad de su vida haciendo cosas y la otra mitad recordándolas. En mi caso, ahora toca recordar y contar cosas "viejas" que conservan su talante novedoso gracias a la "energía histórica", allí donde no hay progresión que no sea regresión, ni regresión que no sea progresión. Así pues,  aprovechando que el pensamiento no está limitado por el tiempo, ni el espacio, uno se toma la libertad de viajar de una época a otra con el baúl de los recuerdos -- archivo de lo pasado, lucimiento de lo presente y  consuelo de la vejez --al hombro, con la intención de reforzar en estos compendios  narrativos el centro de gravedad de mis vivencias al margen de la especulación que existe en el "mercado de las vanidades" que induce a cambiar lo que realmente sucedió , por lo que  "comercialmente" conviene que se diga.

Estos Premios a la Música fueron los primeros , y no tuvieron continuidad.Tampoco la tuvo los "Premios Disco Ideal" organizados por el Ideal Gallego en 1977, que no pasaron de su primera edición. En la actualidad se mantienen los Premios Opinión, circunscritos a la música folk.

EL JURADO
Mayo del 78. El día 17, el Círculo Ousensan Vigués organizó, con motivo del "Día das Letras Galegas" la primera edición de los "Premios da Crítica Galega" que hoy día gozan de gran prestigio en el mundo de la intelectualidad gallega. En los diferentes apartados que contemplaban estos premios figuraba el de la música que estaba protagonizado por diferentes trabajos discográficas.

 Para realizar una primera selección de los mismos, el ya fallecido y  siempre recordado músico y compositor Enrique Macías, que ejercía las funciones de  secretario del jurado musical --  compuesto por Xoan Manoel Carreira, Xerardo Rodríguez, Carlos Villanueva, Xosé Quintas Canella, Xulio Andrade Malde y Nonito Pereira, servidor -- , envía por correo un listado de aquellos discos propuestos para el premio único, y de carácter exclusivamente simbólico, que consistía en una cerámica diseñada, especialmente para el evento,  por el Instituto de Estudios Cerámicos de Sargadelos. 

UN PREMIO "CANTADO"
En esta primera ronda los miembros del comité de voto otorgaron el marchamo de favoritos a los discos "Fonte do Araño" de Emilio Cao, "Milladoiro" de Antón Seoane y Rodrigo Romaní y "Cantata Nova de Galicia" del maestro Rogelio Groba. De esta terna debería de salir el ganador en la votación decisiva a celebrarse horas antes de la entrega de premios, aunque se contemplaba la posibilidad  de repescar de cualquiera de los trabajos incluidos en la primera relación si era defendido por alguno de los jurados. De alguna manera, y al conocerse los favoritos, la "calle" parecía tenerlo muy claro dando por seguro que ganaría "Milladoiro", por lo que el premio parecía estar "cantado" y "tocado" por la crítica popular, pero, faltaba el voto de los críticos. Tan "claro" parecía estar el premio que, al iniciarse lo que se presumía una votación de trámite, propuse que me liberaran de mis funciones como miembro del jurado, por ser  productor de dos de los tres discos finalistas -- "Fonte do Araño y Milladoiro". 

CRITERIOS DE ELECCION
El secretario, en una decisión salomónica, acuerda que permanezca en el jurado sin que pueda emitir ningún voto a favor de mis producciones, al igual que Xerardo Rodríguez, también productor de "A Roda", disco con tirón popular que sin haber llegado a la selección final como favorito, figuraba en el primer listado recibido por el comité de voto.

 Eran las cuatro de la tarde del día de "premios"  -- el inicio de la cena literaria en la que se entregarían los premios en el Hotel Samil de Vigo estaba fijada para las diez de la noche -- cuando Macías comienza la reunión del jurado repasando las bases y dejando claro que solo habría un premio y una mención especial que, por unanimidad del jurado, recayó en Faustino Santalices. 

La votación comienza a complicarse  a la hora de buscar un  criterio de elección por apartados -- música clásica, música folklórica y música popular -- aún reconociendo la posible ambigüedad de dichos términos. Se supera el primer escollo y Macías, como secretario del jurado, da el visto bueno a este esquema de trabajo con la condición de que, de entre los primeros de cada apartado, saliera el ganador absoluto. Fue el pistoletazo de partida hacia un debate interno que amenazaba seriamente la elección de un solo ganador como "mandaban las bases".

 Mientras "Milladoiro" de Antón Seoane y Romani figuraba como favorito en las continuas rondas de votación del apartado "folklórico", A Roda se encaramaba a la primera posición de "música popular" y "Cantigas dos séculos XI y XX " de la soprano María Uriz y la pianista María Luisa Cortado desbancaba a la "favorita", "Cantata Nova de Galicia" del maestro Groba en la sección de "música clásica".

SALTAR LAS BASES
Los criterios de valoración empleados por los componentes del jurado para objetivizar los votos, buscan con persistencia saltarse las bases y dar tres premios en lugar de uno. 

El secretario insiste y persiste en que las bases mandan y el jurado debe de acatarlas. Se insiste en la falta de objetividad de las mismas y se discute que, los jurados ya las conocían de antemano y su presencia en la votación final era  señal de su acatamiento. Como último recurso se echa mano de las menciones especiales para resaltar las calidades, y de nuevo las bases lo evitan: solo se contempla una mención especial. 

En esos momentos el debate entra en un callejón sin salida.  Después de cinco horas, sin haber llegado al veredicto único exigido por la organización, y a punto de iniciarse la cena literaria, Enrique Macías levanta la sesión con la  papeleta de hacerle llegar a Bieito Ledo, presidentre del Círculo Ourensan Vigués, la polémica decisión del jurado donde figuraban "ex -aqueo" tres ganadores: Milladoiro, A Roda y María Uríz. Una decisión tripartita, no deseada por la organización ni permitida por las bases, que "obligaba" al disco Milladoiro, el gran favorito, a compartir premio.

 Ante lo irreversible de la situación deje constancia de mi descontento incluyendo en el acta una aclaración -- compartida por algún miembro del jurado -- encaminada a resaltar  la labor de investigación, interpretación y uso de instrumentos tradicionales, así como la buena grabación y la formidable portada del disco de Antón Seoane y Rodrigo Romaní.

UNA PARA TODOS
El jurado de la música fue el último en llegar al salón del hotel Samil, abarrotado por más de cuatrocientas personas del mundo cultural gallego que habían sido recibidas en la puerta por una manifestación de trabajadores de Vulcano que, en huelga, recogían fondos para la "caja de resistencia". 

La elección de tres ganadores, no  sentó nada bien a la organización tal y como nos hizo saber Macias. El jurado de la música había "desafinado" a la hora de leer las partituras de la organización y quedaba por resolver quién de los tres ganadores se llevaría la "única" cerámica del premio. El sorteo o la moneda al aire se decantaban como soluciones.

 En esas estábamos cuando en la mesa, durante la cena, alguien propuso la idea de que se subastara la cerámica y el dinero fuera a parar a la caja de resistencia de Vulcano. Consentí resignado a la proposición. Dicho y hecho. Después de leerse la decisión final del jurado de música -- acogida por el público con  la sorpresa naufragando en un mar de murmullos -- salimos a recoger la "única" cerámica Xerardo Rodríguez y yo. 

Tras la foto de "rigor", Xerardo anuncia la subasta entre la división de opiniones del público asistente. Se sacaron 65.000 pesetas y la cerámica "voló" hacia otras vitrinas. El tiempo y las gentes, incluso la organización de los "Premios de la Crítica", ha reconocido el disco "Milladoiro de Seoane y Romani, como vencedor moral de aquel premio "compartido"  en aras de la solidaridad. Por cierto , después de lo acontecido en el  Primer Premio de la Crítica ,donde el jurado musical cambio las "partituras" de la organización y toco de oído, nunca más, si mal no recuerdo, los discos volvieron a entrar en liza en las veintitrés posteriores ediciones de los mismos.