lunes, 7 de abril de 2014

VIENE MALÚ...



Malú empezó en 1998 siendo una "Aprendiz" --así se llamó su primer disco --para llegar a convertirse en lo que es hoy: una de las artistas más sólidas y asentadas en el panorama de la música española, asidua en las listas de éxitos.

 ¡Viene Malú!, me avisan alborozadas mis nietas. Y es que ellas y por extensión el público adolescente la han acogido entre sus cantantes favoritas, no solo por sus dotes canoras sino que también por su participación como "coach"  en el programa musical televisivo de "La Voz", un programa que no solo da a conocer a nuevos artistas, sino que asienta y catapulta promocionalmente a quiénes ocupan ese "cargo.

 Una vez más el poderío de las preferencias "juvenícolas", de las adolescentes mayoritariamente, se ha convertid en la tabla de salvación del mundo del espectáculo en momentos difíciles, ya que se convierten en "consumidores" activos, aunque abuelos y padres sean los que asuman el "gasto"

. Un ejemplo...espectáculo musical para niños y adolescentes. Una familia con dos hijas en edad de "merecer", ante la insistencia de ellas, claudican y pasan por taquilla, para comprar por lo menos tres entradas, ya que las menores deben de asistir acompañadas de un adulto. Un aficionado al rock, veinteañero, solo saca una entrada... 

De ahí que los conciertos para "adolescentes" tengan por lo regular una mayor asistencia de público.Este es un  fenómeno al que la industria discográfica y el mundo del espectáculo acude y fomenta cíclicamente desde hace muchos años . No olvidemos que, el primero en hacer que las jovencitas "murieran de amor", fue Frank Sinatra en los años 40, y también el primero en contar con un "club de fans". 

La interpretación mediática del fenómeno presenta a los fans como una "anomalía", una excentricidad aunque en realidad los medios de comunicación social reflejan y, simultáneamente, "marcan" las nuevas tendencias culturales dominantes de una época . 

Volviendo al principio, la llegada de Malú a A Coruña el 10 de mayo, ha levantado el "alboroto" correspondiente entre sus fans adolescentes y en quienes han pasado de la "edad del pavo", que también abundan.