miércoles, 9 de abril de 2014

LO SE QUE EL TIEMPO SE LLEVÓ: "ANICETO RODRIÍGUEZ", ULTRAMARINOS "FINO" DE A CORUÑA

ANICETO RODRIGUEZ  UN NOMBRE QUE ACELERABA LOS JUGOS GÁSTRICOS CON SU ESCAPARATE  



 Entrevista publicada en agosto de 2000 en El Ideal Gallego

Por Nonito Pereira

No es necesario el apellido. Llega y sobra con el nombre: Aniceto. Un “tuteo” que por si mismo indica una familiaridad, un posicionamiento  popular en la vida comercial  de la ciudad, aunque solo sea de “paso”. 

Aniceto es un nombre que “sabe a gloria” , que ilumina la mirada con chispas de curiosidad y que, ante la visión de su escaparate de toda la vida, acelera los juegos gástricos de los paseantes que se sienten irremisiblemente atraídos por una siempre suculenta y geométrica exposición de unos productos que “entran por los ojos” en el número 23 del céntrico Cantón Pequeño coruñés.

Aniceto Rodríguez  es un ultramarinos “fino” – nominación mercantil que puede leerse en una bolsa de antes de la guerra – que sigue en su sitio  a manera de obelisco “conmemorativo” de la tradición  y  como testimonio del buen quehacer comercial de un establecimiento que ha sabido mantener y acrecentar a través del tiempo una clientela de toda la vida  que se regenera  con la llegada de nuevos clientes atraídos por las “delicatessen” que uno se puede encontrar en el interior de este veterano establecimiento que planta cara y resiste los envites de la competencia de las nuevas técnicas de mercado y de la “mastodóntica” y agresiva  política comercial puesta en práctica por las grandes superficies comerciales a base de la especialización.

Porqué Aniceto Rodríguez no solo es fachada. En su interior, con las estanterías decoradas con productos de variada procedencia , uno se siente atrapado por la afabilidad de una experiencia --  hay quién  dice que es la “única” fuente del conocimiento – adquirida a lo largo de casi 70 años de actividad que reflorece , con nombre y apellido, en Aniceto Rodríguez Dans, hijo de los fundadores de la “saga”,  Dn. Aniceto Rodríguez Herrero y Doña Celia Dans Portela , que a sus 57 años viste bata  de dependiente a la antigua usanza mientras atiende solícito detrás del mostrador a una clientela variada que solicita, bien una determinada marca de pasta italiana , fiambres variados, una botella de agua mineral, un vino de reserva , un buen queso gallego, o un  champán francés . Porque de todo hay en este ultramarinos que hoy regenta el Sr. Aniceto Rodríguez hijo y que en tiempos de su padre – directrices que él sigue -- anunciaba en un despampanante escaparate “ Gran surtido en artículos extranjeros. Tes,  Coñacs y Whiskys”.



¿ Hablamos de su Sr. padre y de los orígenes de este establecimiento?

Hablamos, aunque mientras atiendo a unos clientes, si me permite,   también puede preguntarle a Chucha la encargada de la oficina que estuvo mucho tiempo al lado de mi padre y tal vez  conozca más en profundidad algunos aspectos de la personalidad comercial de mi padre. ¿ Como era D. Aniceto, Chucha?. “ Vivía la tienda de una forma increíble. Para el la tienda no tenía horario y nunca le escatimaba nada. Lo que necesitase la tienda siempre era prioritario. Tenía unas cualidades innatas para el comercio y para el trato con la gente. Tenía mucho don de gentes . Había nacido para ello. Hoy aún es el día en que su alma sigue estando aquí . ¿ En donde?. En todos los sitios. El es el que nos guía. Si, si, -- exclama ante mi cara de sorpresa – por ejemplo,  cuando montamos el escaparate – montaje que él tenía muy estudiado --  siempre lo tenemos “in mente”. Siempre decía que el escaparate no podía dar más de sí . Tenía en su cabeza milimetrado el espacio y cuando le sugeríamos alguna novedad , el decía si se podía o no podía llevar a cabo. Alguna vez intentamos comprobar si tenía razón y vaya si la tenía. Por eso, cuando ahora montamos el escaparate, siempre tenemos en cuenta su opinión. Don Aniceto  comentaba habitualmente que en su casa siempre entraba lo mejor de A Coruña. Lo cierto era  que si alguien quería un producto, digamos “especial” , que no se podía encontrar en la ciudad, había que pasar por aquí. Hoy ya es diferente . El  viajaba mucho al extranjero y de sus viajes siempre venía con alguna idea que ponía en práctica. En una época  en la que la palabra  “importar” no era de uso corriente en España, el importó productos franceses, como  foie, champagne, caviar, etc. Las costumbres fueron cambiando y ahora se hace mucho pedido por teléfono cosa que antes no existía”.

¿Donde nació su padre?-- preguntamos a Aniceto hijo que se incorpora a la conversación --.
 Mi padre nació en 1905 en un pueblecito de Castilla pero a los 9 años ya estaba aquí. ¿ Desde cuando existe Aniceto ¿. Mi padre trabajó  aquí mismo en el año 1925  cuando esto se llamaba Ultramarinos Eduardo Dans. En un momento dado mi padre se marcho y  el jefe, a los quince días, al darse cuenta que se le había marchado su mano derecha lo volvió  llamar y le hizo una nueva oferta  diciéndole  que él era el único que podía quedarse con la tienda. Y eso fue lo que hizo a principios de los años 30 cuando la tienda paso a llamarse , primero, “Aniceto Rodríguez , Sucesor de Eduardo Dans” y posteriormente , Aniceto Rodríguez a secas. Aquí conoció a mi madre, que era sobrina de Eduardo Dans, y se casaron .

¿Cuando llega Ud al negocio familiar?

Yo entre  a trabajar aquí por primera vez en 1957. Tenía 14 años. Mi padre se había puesto enfermo y  me hice cargo de las llaves. Abría y cerraba el negocio y  ayudaba en él cobrando. A partir de ahí alterne el trabajo ayudando a mi padre  y estudiando. ¿ Que estudie? . Económicas. Cuando falleció mi padre en 1990 ,y mi madre se puso al frente, mi dedicación al negocio fue mayor hasta que en 1996, con su muerte, me hice cargo de él. Y aquí estoy.

Por la situación del establecimiento y el producto  que ofrece, uno supone que la clientela de Aniceto siempre fue de alto rango social. Gente “pudiente” que se dice.

Había y hay de todo, cosas caras y otras que no lo son. Por ello el perfil de nuestros clientes fue y es  variado. ¿ Carero?. Eso es muy relativo y todo esta en función de la calidad que es la máxima de este negocio. Aún el producto normal y corriente no era, ni tampoco lo es,  barato, porque la calidad hay que pagarla. Hay determinados productos que aún siendo relativamente corrientes , son especiales y por tanto salen más caros que otros que no lo son.





Aniceto tiene fama de ser un ultramarinos de “delicatessen” . ¿Fue el primero de la ciudad?.

Creo que sí , que fue  de los primeros y durante bastante tiempo el único. Ese fue siempre el caballo de batalla de mi padre. Cuando apenas salía nadie de España, al acabar la Guerra Mundial, el  viajaba al extranjero para traer productos. Incluso antes de la Guerra,  la clientela que el tenía le enseñó a seleccionar los productos.

 Hoy, los tiempos han cambiado  y la competencia es mayor

Siempre hubo competencia aunque,efectivamente , ahora sea mucho mayor con la llegada  de las grandes superficies comerciales. Antes teníamos la competencia de los Economatos pero ahora los clientes se pueden surtir en muchos sitios aunque aún hay cosas que no es fácil encontrar, incluso en las grandes superficies comerciales. ¿ Miedo del futuro?. Miedo no, pero si respeto. El futuro del pequeño comercio pasa por los establecimientos especializados . En toda Europa y sobre todo en los Estados Unidos ya han cerrado los pequeños establecimientos que “tenían que cerrar” y ahora las que están cerrando son las grandes superficies. El “quid” de la cuestión está en el “nuevo” estilo de vida que se está imponiendo y que tiene grandes similitudes con el de antaño. En Europa las grandes ciudades , hasta hace poco desérticas, están recuperando el pulso ciudadano a base de las calles peatonales por donde la gente pasea y entra en un comercio y otro.

¿Mantiene los clientes de “siempre” fidelidad al establecimiento?

Si, tenemos una clientela que se mantiene fiel y también nuevas “remesas” de clientes, cuya edad oscila alrededor de los 40 años , que se incorporan porque van aprendiendo cada vez más y van conociendo los buenos vinos y los buenos productos.

El pasado ya lo sabemos y el presente , a la vista está ¿ Cuál es el mañana de Aniceto ¿. ¿ Se puede afirmar que la saga de los Aniceto continua...?.

En este mundo nunca se puede decir “ de esta agua beberé o no beberé “, aunque sea embotellada (risas). 

Y finalmente, con el paso de los años, el ultramarinos "fino",Aniceto Rodríguez ...bebió del agua del olvido...