lunes, 21 de diciembre de 2015

EL FUTURO DE LA MÚSICA POR LOS CAMINOS DE LA FUSIÓN



Otro año que se va, y otro que viene, sin que se atisben cambios de consideración en el ámbito estrictamente musical, con liftings faciales, sin operaciones de calado en sus "órganos" vitales, para acercarla a ámbitos más novedosos. 

Atendiendo a criterios específicamente musicales --ritmo, instrumentación, armonía…-- y a características culturales --contexto geográfico, histórico o social -- las tendencias musicales que se vislumbran para el nuevo año siguen en general por los caminos de apertura, evolucionando a partir de fusiones más o menos estéticas que llevan a productos vendibles masivamente, pero rápidamente consumibles y desechables para que puedan ser consumidos por otros similares. 

La "post modernidad" -- el post rock, post funky, post soul, post-todo, etcétera …- ha visto no pocos elementos de vuelta al, conservadurismo" de simplificación de lenguajes, de neo consonancias, que al final no valen para nada a la hora de una hipotética recuperación de un público que sigue prefiriendo el repertorio de siempre, y que por el contrario se ha desengañado al poco o mucho que se interesaba por una verdadera investigación creativa en la música.

 En la música "casi" todo está inventado. Y el "casi" implica que siempre hay una sed insaciable de experimentar y reinventar nuevos sonidos y ritmos.

 La creatividad es muy "astuta" y siempre busca la manera de renovarse .La música como lenguaje universal puede reinventarse constantemente y como todo en la vida se mantiene viva y en evolución.



 Ahora bien, la rapidez conlleva ciertos peligros de superficialidad, de falta de digestión de "conceptos" para poder jugar con ellos de manera inteligente y creativa. 

Por ello, muchas veces, el ansioso deseo de "modernidad" lleva a mezclar "churras con merinas", o lo que es lo mismo:  la fusión lleva a la confusión. 

El futuro está en la fusión--mejor si es "infusión --, pero no en la "yuxtaposición". 

Dicho esto me parece importante reivindicar las vanguardias musicales aunque la dificultad esté en determinar cuál sea o cual debería ser, el camino a seguir.