sábado, 9 de septiembre de 2017

CARLOS ARES, DESPUES DE "TEMBLAR", "HECHIZA"...



La espera ha terminado. Después de hacer temblar la escena musical con su primer lanzamiento el "wunderkid" coruñés Carlos Ares anuncia su nuevo EP, de título homónimo; un disco en el que las letras sobre amor y desamor post-adolescente conducen unas canciones de trazo agridulce y sonido actual y contemporáneo.

El disco está coproducido  por el propio Ares, y se lanzará en formato físico y digital en próximo 15 de septiembre, con un single adelanto titulado “Hechizo” que ya está disponible en todas las plataformas digitales.

Por el momento, y a la espera de abrir al completo el cofre del tesoro que nos propone Carlos Ares, “Hechizo” llega acompañado de un videoclip dirigido por Laura Martinica y protagonizado por la modelo Jennifer Bucovineanu, en el que Ares pretende hechizarla en un ambiente nocturno, sofisticado y glamuroso.

¿Qué podemos esperar de esta pieza audiovisual del universo Ares? Por ahora, “hasta aquí podemos leer”. El hechizo todavía mantendrá intacto su influjo en las próximas semanas…




En el segundo single, "Hechizo",  Carlos Ares,  va definiendo su imaginario musical, experimentando con una nueva dirección en su sonido que va encaminado a romper los moldes estilísticos al uso, para dotarlo con una personalidad musical distintiva tanto a nivel compositivo, sonoro y lírico en el que se aprecia  un concienzudo trabajo de producción, encaminado a plasmar a la  generación millennial,  esa generación que todavía no está muy bien definida pero que es el sello de identidad de muchos jóvenes de hoy en día. Esa es la apuesta de Sony Music.

En "Hechizo" , una canción con cautivadora melodía -- que da sentido al título--
la voz de Carlos vuelve a sonar "doblada", prolongada con "resonancias hechizeras"  en la que se asienta una letra sensual-- "sexy" --  acunada por los medios tiempos punteados con golpes rítmicos pegadizos  en donde se instalan melodías "atmosféricas" agradables y elegantes de un pop sofisticado.

El video musical tiene una estética "nebulosa" que coincide con la sensación de la adictiva melodía como para no repetirla constantemente.