miércoles, 28 de septiembre de 2016

DAVID CROSBY: EL REGRESO DE UN ÍCONO MUSICAL




"Lighthouse" es el nuevo disco de David Crosby.


En las seis décadas de carrera incomparable, el californiano ha creado canciones que resuenan como piedras de toque indelebles de la cultura para más de tres generaciones, no solo como artista en solitario, sino también como miembro fundador de The Byrds a mediados de los años 60, Crosby, Stills & Nash, y Crosby, Stills, Nash & Young. 

Sigue siendo además - a pesar de su edad - un músico reverenciado y respetado para muchas jóvenes estrellas de la escena rock, folk y jazz actuales. 

El disco se trata de una pieza íntima y desnuda de artificios, nueve nuevas canciones donde destaca de forma inmediata la reconocible voz de Crosby, su composición incisiva y el incomparable trabajo de guitarra.

La palpable alegría de esta colección de canciones captura al icónico artista en una explosión inesperada de inspiración: "Crear música nueva que me emocione es encontrar una perla de valor incalculable". 

En "Lighthouse" encontramos una rara economía en el sonido, basado principalmente en la voz de Crosby y en las guitarras, y en la diestra producción de Michael League de Snarky Puppy. 

Hay una calidad carente de adornos en los temas que permite a las canciones respirar y darle el peso emocional correcto a las letras, libres de instrumentación superflua. 

Particularmente llamativo en "Lighthouse" es la curiosa forma de tocar la guitarra de Crosby, tan creativa como siempre, pero nunca ostentosa. A veces amable y cáustico, su trabajo aquí le sorprendió incluso a él mismo mientras descubría nuevos tonos. "Afino la guitarra de forma extraña y veo a dónde me lleva", dice. "Te da diferentes inversiones de los acordes y diferentes sonidos. Tengo muchas afinaciones. Me ayuda a encontrar cosas nuevas y que son mías propias más que dedicarme a repetir lo mismo que otra gente ha hecho".