martes, 10 de marzo de 2015

NESTOR PARDO "LET IT STAY":CANCIONES CON ESENCIAS COUNTRY-BLUES

Un paisaje narrativo de canciones bien plantadas, que nacen en los músculos del corazón y se exteriorizan, con seriedad y elaboración emotiva, en la creativa ejecución de Nestor Pardo y sus escuderos, Miguel Martinez al bajo y la batería de Adrián Seíjas





En primavera florecen los árboles y también las producciones discográficas en el fértil terreno musical gallego, dándole al paisaje un aspecto de "colorido estilístico" que "oxigena" aficiones necesitadas de  espacios abiertos donde poder recrearse. 

Ante los excesos de "monotonía", que vician el ambiente musical convirtiendo el panorama en una "fabrica de fotocopias"  la llegada de trabajos con destellos de una luz emocional distinta, que ofertan la posibilidad de salir del hastío, es siempre bienvenida. 

De ahí que saludemos con entusiasmo el nuevo trabajo de Nestor Pardo (ex The Allnight Workers y Hot Chocolates)  , "Let it Stay", su segundo disco en solitario --- "Never to the Other Side" (2013), fue el primero -- que  a lo largo de doce temas, de composición propia, discurre por textos emotivos, en los que la ñoñez no tiene cabida, y una arquitectura musical soportada por los pilares de voz, guitarra, contrabajo y batería que sin excesos de aditivos advenedizos, hacen que te subas en él y compartas un recorrido con esencia americana, por la demarcación de la música "country-blues", percibiendo  el sentir de canciones que describen estados de interioridad personal que son transportables a todo "quisqui", que tenga un mínimo de sentimiento

. En "Let it Say" Pardo da rienda suelta a sus cuitas, con una voz curtida y quebrada,  sobre el amor, decepción, nostalgia, nervios, ansiedad, tristeza o soledad , sentimientos que él confiesa "están siempre están presentes en mi trabajo" y que encuentran en la música una compañera de viaje que ameniza los diferentes estados anímicos del recorrido en el que su guitarra está acompañada por el bajo de Miguel Martinez y la batería de Adrián Seíjas con quienes mantiene una conversación muy fluida, dinámica, con cadencias evocadoras, que se insertan en el paisaje narrativo de canciones bien plantadas, que nacen en los músculos del corazón y se exteriorizan, con seriedad y elaboración emotiva, en la creativa ejecución de Nestor Pardo y sus escuderos