sábado, 7 de junio de 2014

PERFILES CIUDADANOS --JAIME GONZALEZ CHAS (1933-2011)...DEJO UN HISTORIAL LLENO DE MEDALLAS DE ORO EN TIRO OLIMPICO


EN EL MUNDO DEL  DEPORTE ACTUAL PRIMA MÁS EL ESPÍRITU POLÍTICO QUE EL DEPORTIVO.

Es más fácil hacer un maratón popular que ayudar a un chico que fue medalla olímpica. 

Entrevista publicada en el Ideal Gallego 2000

Por Nonito Pereira

 Fue  65 veces campeón de Galicia en todas las modalidades de arma corta. Campeón de España absoluto en 53 ocasiones, alcanzando el subcampeonato 47 veces. Por equipos fue campeón de España 35 veces y en 250 ocasiones internacional. Participo en los Juegos Olímpicos de México, Munich – donde obtuvo Diploma Olímpico al quedar de quinto empatado con el cuarto --, Montreal y Moscú como tirador y en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y Atlanta 96 como entrenador de pistola. Gano la Copa del Generalísimo en tres ocasiones y en dos la de SM. el Rey.

Anduvo buena parte de su vida a tiros. Donde ponía el ojo, allá iba la bala. Aburría de tanta puntería y precisión. Sus triunfos deportivos, en el ámbito nacional e internacional, fueron tantos y tan continuados que llegaron a convertirse en rutina, más que en noticia. ¡ No es broma!.  Posiblemente estemos escribiendo sobre el deportista coruñés que ostente más medallas y éxitos desde que en 1962, con 29 años, ganara su primer campeonato de España para noveles, con pistola de velocidad.

 Tomen buena nota: Fue  65 veces campeón de Galicia en todas las modalidades de arma corta. Campeón de España absoluto en 53 ocasiones, alcanzando el subcampeonato 47 veces. Por equipos fue campeón de España 35 veces y en 250 ocasiones internacional. Participo en los Juegos Olímpicos de México, Munich – donde obtuvo Diploma Olímpico al quedar de quinto empatado con el cuarto --, Montreal y Moscú como tirador y en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y Atlanta 96 como entrenador de pistola. Gano la Copa del Generalísimo en tres ocasiones y en dos la de SM. el Rey.

Jaime González Chas, nacido  el 11 de agosto de 1933 en el céntrico callejón de San Blas, al lado del Banco Pastor, es uno de los mejores deportistas de A Coruña – con trofeo que lo acredita – tal y como muestra de forma fehaciente su apabullante historial, lleno de medallas de oro, abundantes de plata, insignias de oro y brillantes, galardones y trofeos obtenidos, así como records batidos.

¿Cómo se anda por la vida con el peso de un currículo deportivo tan acongojantemente importante?
Pues bastante ligero. La verdad es que en lo personal  lo tomo como algo natural, ya que para nada influye en mi vida diaria. Uno puedes tener muchos títulos, y haber hecho muchos méritos, pero, a la hora de la verdad, eso sirve de muy poco y apenas influye en el ánimo de otras persona. Incluso diría que  haber ganado tantos campeonatos de Galicia y España, así como participar en seis Olimpíadas, dos de ellas como entrenador, sirve para que alguna gente te mire con recelo, y procura evitarte, para no verse “desmerecida”. Por no influir, no influyo para que se acordaran de mí y me enviaran, cuando vino la antorcha olímpica a Coruña en 1992 con motivo de la Olimpiada de Barcelona, una invitación  ni para el recorrido, ni para la posterior recepción que tuvo lugar en el Ayuntamiento.

Por curiosidad, ¿Cuantas medallas tiene?
Me parece que se va a quedar con las ganas de saberlo, como yo. La verdad es que son bastante, pero no sé el número exacto, porque no soy capaz de contarlas. Me pasa lo mismo con los diplomas; no sé cuantos tengo, pero, si sé, que no tengo  presupuesto para hacer los marcos (Risas).

Cuenta la leyenda urbana que de chaval  era el terror de las barraca de tiro al blanco...

(Risas). Pues no fue así porque en las barracas se tira con carabinas muy “tralladas” y yo siempre tiré con pistola. ¿ La caza?. No me gusta, porque no me gusta tirar a las piezas, a los animales vivos,  por qué les doy y me da pena verlas muertas. Por esa misma razón, tampoco me gusta el tiro al pichón.

¿Tenía condiciones para el tiro o dio en el blanco sin querer?
Digamos que di en el blanco sin querer. Antes del tiro había hecho otros deportes como natación, hockey sala,  sobre hierba y fútbol, pero, sin destacar en ninguno de ellos. Fue en 1960 cuando me apunté a la sección de tiro de la S. D. Hípica que, por entonces, llevaba Dn. Julio Sáez Chas, y dos años más tarde ganaba mi primer campeonato de España para noveles con pistola de precisión. En 1964 vino a Coruña el equipo Olímpico de tiro, entre los que estaban tres nominados para las Olimpiadas de Tokio de Tiro para hacer un entrenamiento en la Hípica. Se dio la circunstancia de que, al que estaba nominado en  pistola de velocidad, le gane dos veces. Como solo podían ir tres me retiraron para no crear problemas con el que estaba nominado que era un catalán. Ese año gané mi primer campeonato de España absoluto y obtuve por primera vez la Copa del Generalísimo.

¿Las armas las carga el diablo?
Nada de eso. Las armas las cargan los hombres y en si mismas no son peligrosas. Para peligrosos, los coches, y a ellos tiene acceso todo el mundo.  Lo que pasa es que hay mucho “irresponsable” que no sabe manejar las armas. Por eso hacen falta más cursos y monitores que enseñen su manejo. El tema es tan serio que no se trata de dar licencias solo por dinero.

Hubo una época en que el Tiro Olímpico estaba de moda en toda España, por los éxitos que se conseguían a nivel internacional, de los cuales usted participaba. Ahora parece que esta disciplina olímpica tiene la “pólvora mojada”

Yo lo achacó a que hubo una avalancha de gente nueva, muchos de ellos intrusos, que llegó a por los cargos federativos. Eso dio lugar a un cisma entre la gente activa que conocemos el ambiente de este deporte, y los recién llegados que no tienen mucha noción ni de la organización, como tampoco  de las costumbres, ni los usos del tiro, como sucede en la  Federación Gallega, con sede en Lugo, que esta llevada por gente de tiro al plato que ignora a la gente de precisión y de esta manera no sale ningún proyecto adelante. Todo se basa en montajes teóricos pero a la hora de la verdad, de la práctica, no hay nada. Soy consciente de que el deporte del tiro no pasa por buenos momentos entre otras cosas porque falta promoción por parte de la Federación Nacional. Toda las personas tienen una afición innata al tiro, pero no se están poniendo los medios para que puedan desarrollarla.

¿ Y con respecto A Coruña?

En mi época la Hípica gano más de 100 títulos individuales y desde hace 10 años, no volvió a ganar un título. Por no haber no hay ni una galería de tiro de 10 x 15 metros, ni una habitación para guardar las cosas. Hace tiempo le envié al Alcalde unas cartas explicándole las carencias de instalaciones  que había para la practica del deporte de tiro y la posibilidad de montar una Escuela Municipal de Tiro, bien en la parte nueva del estadio de Riazor o en la Torre. Hoy es el día en que no he tenido ninguna respuesta. Creo que las autoridades hacen política deportiva y no contemplan la realidad de las necesidades de los deportistas. Ahí está el remo, el piragüismo o el atletismo, completamente desasistidos de ayudas. Y después pasa lo que pasa. Otro tanto sucede por parte de la Diputación e incluso de la Xunta. ¿Deportes minoritarios?. Tal vez lo sean pero son deportes y cuando algún representante de ellos consigue éxitos, entonces todo el mundo se apunta para salir en la foto. El caso de Andrés Díaz, por ejemplo, es patético. Es más fácil hacer un maratón popular que ayudar a un chico que fue medalla olímpica.  Otro caso evidente es el del  Club Olímpico de A Coruña de Tiro, Campeón de España femenino con Paloma Bernal, Mercedes Ferreiro y Evelyn Manchón, que es la actual campeona de España, y lleva tres años consecutivos ganando el Campeonato. Ni caso nos hacen. La realidad es que en el mundo del deporte prima más el espíritu político que deportivo.

Queda claro que lo suyo es el tiro de precisión, aunque no sea con pistola. ¿Sigue en activo?

Sigo tirando en veteranos porque para conservar las armas es necesario tener actividad. El pasado año gane tres Campeonatos de España de Veteranos También soy entrenador, pero, la verdad es que es una titularidad que no tiene alumnado.