martes, 14 de enero de 2014

CHINGLA "AO FIO DO RECORDO"

DOCE CANCIONES DE PROPIA COMPOSICIÓN , A LAS QUE DA VIDA CON UNA VOZ PRÓDIGA EN MATICES , CON SENTIMIENTO, NATURALIDAD Y SIN "FUEGOS DE ARTIFICIO" VOCALES



Muchas veces, los comentaristas musicales andamos a la búsqueda de "nuevas voces" para incluirlas en el listado de artistas emergentes y nos olvidamos de artistas veteranos que sin tener un perfil para adolescentes -- que son más entusiastas que los adultos -- llevan años, muchos años, mostrando su talento artístico alejados de la mercadotecnia. Profesionales que en la "penumbra" mediática, trabajando en orquestas o recorriendo pubs, amenizan con su arte a personas que recurren a la música para entretenerse y disfrutar con su escucha.


Este es el caso de Javier Alonso Navarro, conocido artísticamente como Chingla, que después de treinta y cuatro años recibiendo el cariño del público, formando parte del "Grupo Ceniza", "Orquesta Trébol" y del dúo "Chingla y Changla",  acaba de estrenar su "ópera prima" discográfica:"Ao fio do recordo". Un trabajo que me sorprendió gratamente..ya que no esperaba escuchar lo escuchado. Hace un tiempo que Chingla me había comunicado su intención de grabar un disco y retomar, con calma, una actividad profesional que había abandonado por problemas de salud..." Era una cuenta que me quedó pendiente y ahora, sin mayores pretensiones, quiero hacer", me  confesó con humildad. Y esa cuenta quedo saldada. Doce canciones de composición propia que tropezaron con mi incredulidad por sus hechuras y su interpretación. Cantadas en gallego, refugiadas en el medio tiempo, con letras que se forjaron " Ao fio do recordo" narrando situaciones y emociones propias que desde "Quén" hasta "Vendedora de sardiñas" -- en alusión a su madre, que lo fue --, pasando por la que dedica a la Torre de Hércules --"Faro da Humanidade" -- van ondulando e incrementando una escucha gratificadora.

 Canciones "gustosas", de perfil emotivo, a las que él da vida con una voz prodiga en matices, con sentimiento, naturalidad y sin ficciones vocales,empujando a las melodías con "sabor y saber" en medio de un ropaje musical de variada estirpe que entran en la sensibilidad del oyente para su disfrute...Puede estar contento Chingla por el resultado final de su trabajo. ¡Ahí queda eso!...como tarjeta de profesionalidad, de buen quehacer artístico, de amor por la música, que desde su infancia le inculcó su padre al que define cariñosamente como "cantor de taberna".