lunes, 30 de mayo de 2016

ANDRES CALAMARO TIENE "LICENCIA PARA CANTAR" EN A CORUÑA



  Calamaro es uno de esos genios que ha sabido atraparnos con su rock canalla, enamorarnos con baladas imposibles, hacernos saltar con un pop alegre y desenfadado y, ahora, dejarnos boquiabiertos con "The Romaphonic Sessions" ,
un disco con el que parece haber alcanzado esa cima de madurez artística que presentará el próximo 4 de junio en el
Palacio de la Ópera de A Coruña en el recital "Licencia para cantar", organizado por Cávea Producciones.

Calamaro es uno de esos artistas inconformistas  que se esfuerzan por escalar cada día un peldaño más en la grandeza de la música, conquistando espectros aún no descubiertos y posicionándose como referentes. 



Dicen que una vida bohemia es aquella inconformista, libre y no convencional. Sin ajustarse a convencionalismos , despreocupada y alejada de ostentaciones estéticas. Cada una de estas definiciones le viene como anillo al dedo a Calamaro, que es un tipo "sabio"capaz de analizar, a la vez, a la sociedad a la que cautivaron. 

Su "The Romaphonic Sessions" es un claro ejemplo de que siempre busca instintivamente reinventarse movido por el inconformismo. En este tercer volumen de la de la colección "Grabaciones Encontradas" de Andrés Calamaro, recoge una grabación espontánea realizada en pasado mes de mayo en Buenos Aires. 

Una copia de estas grabaciones le llegó una madrugada por correo y le resultó interesante en la espontaneidad y la pureza de una grabación lejos de los elementos actuales de una grabación habitual que recordaban  a las grabaciones de jazz realizadas en la década de los años cincuenta, cuando los músicos se reunían una tarde (probablemente una noche), acordaban un repertorio y lo grababan con las prestaciones de la época. 



La presencia de Andrés Calamaro y el piano de Germán Weidemer llenan este disco de una pureza máxima, el canto y el sonido de piano alcanzan una sensibilidad y profundidad reconfortante. A esto ayudan también las canciones, que abarcan del propio repertorio de Calamaro con versiones de canciones con Los Rodríguez como "Mi enfermedad", que encuentran unos "nuevos oídos" a los que llegar en forma de vibraciones suaves y reposadas, pasando por clásicos de Gardel y Lepera o Piazzola, eligiendo a la vez canciones habituales del repertorio eléctrico para adaptarlas a una forma dinámica distinta. 

Con los sentimientos a flor de piel, en "Licencia para cantar " se escuchará a Calamaro en estado puro, arte al servicio del arte, acompañado de un trío de músicos -Germán Wiedemer, piano; Antonio Tonio Miguel, contrabajo y Martín Bruhn, percusión-. Una excelente oportunidad para dejar fluir los sentimientos