lunes, 21 de marzo de 2016

LOS ORÍGENES DE "A NOITE DA QUEIMA", HOY DE INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL, DEL SAN JUAN DE CORUÑA



 

Por Nonito Pereira

Las "lumeiradas" para "alumbrar" la noche más corta del año de siempre han sido una tradición rodeadas de mitos y leyendas. Hoy el fulgor de las miles de fogatas que alumbran los arenales de Riazor y Orzán de A Coruña es un espectáculo , pero, como todo espectáculo, tiene unos "guiones", unos montajes y unos "ensayos" previos...O sea, unos orígenes --nació en un barrio -- y un desarrollo, en donde los protagonistas tienen su papel relevante...

Ellos, chavalas y chavales, mujeres y hombres , han logrado que la Noche de San Juan de A Coruña, sea lo que es, convirtiendo una pequeña “lumeirada” de barrio en  “A Noite da Queima”, uno de los actos festivos de la ciudad que más público congrega en el arenal y el Paseo Marítimo de Riazor – Orzán, alrededor de 100.000 personas.

Para buscar su orígenes , hay que remontarse a 1962 cuando una  pandilla de amigos de la calle de Fernando Macías, se pusieron "manos y brazos" a la leña, para hacer su hoguera en la explanada de Calvo Sotelo, delante de la Telefónica, a la que también, de paso, alimentaban con objetos inservibles de sus casas.

Mientras las hogueras del entorno, como la de la plaza Maestro Mateo iban desapareciendo estos chavales decidieron que la suya fuera cada año más grande. Y para tal misión "hurtaban" leña en las obras -- un clásico del San Juna de entonces -- e iniciaban una colecta por las casas del vecindario pidiendo subvenciones populares en trastos inútiles y en calderilla para comprar tracas y ruletas de fuego.

 En el 63,64 y 65  la hoguera se mantuvo en el mismo sitio, aunque creciendo en dimensión y participación vecinal. Orgullosos de su hoguera en 1966 buscaron un espacio mayor para su instalación y la llevaron a la parte de atrás del Hogar de Santa Margarita y allí la mantuvieron hasta el año 1970, al tiempo que para evitar deserciones en la pandilla , decidieron  captar para la "causa" a las chicas nombrando una  “reina” de la noche de San Juan que para no competir con  la Reina de las Fiestas de A Coruña se le busco un nombre adecuado a la celebración:"Meiga"

Y con la "Meiga", llegaron bandas de música que hacían pasacalles por la ciudad, cabalgata incluida, y sesión de fuegos artificiales. 

En 1971, con la ayuda de la Asociación de Vecinos del llamado Distrito Quinto la hoguera se  instalo delante de la Compañía de Maria, incluyendo  una serie de actos paralelos como la fiesta del aquelarre poético que nace de la necesidad de proclamar a la meiga mayor. Paralelamente empezaron a organizar una serie de actos culturales y deportivos para llamar la atención y alertar a la gente de A Coruña para que se prepararan para la noche de San Juan. Así llegó su consagración popular, llenando la plaza de Portugal con miles de personas.

Por necesidad y cuando empezaron a fallar los escalones básicos que suministraban material para quemar, en el año 1980 y con visión de futuro trajeron a un fallero valenciano que monto la falla durante tres años consecutivos y a partir de ahí  ya se hizo en A Coruña .

En el año 1992, por imperativos legales hubo que quitar la hoguera de delante de la Compañía de María y desde el  Ayuntamiento, plantearon la posibilidad de trasladarla a la playa de Riazor . Aunque el cambio levantaba dudas en la Comisión organizadora , no les quedaba otra que aceptar y así lo hicieron poniéndose de nuevo manos a la obra para caminar de cara al futuro.

. En éxito a la vista está. El año pasado eran miles de hogueras las que ardieron a lo largo de los arenales convirtiéndose en un atractivo turístico de primer orden y en la noche más popular de la ciudad. El cortar el tráfico en la zona del Paseo Marítimo para que la gente pasee y vea la cabalgata fue otro gran acierto. Da gusto ver  como familias enteras, gente joven y mayor, disfrutando de la noche de San Juan a pesar de antes había que trabajar al día siguiente

El espítitu de "A Noite da Queima" , hoy declarada de Interés Turístico Internacional, es el que un día insuflaran una pandilla de chales y chavalas alrededor de su hoguera de barrio y mantuvieron, durante 54 años, personas que avivaron con las ascuas de su trabajo y colaboración, para qué  una pequeña hoguera se convirtiera un acto lúdico y cultural relevante de la vida ciudadana: que la gente sea feliz, se lo pase bien, y que se involucre en ella respetando y manteniendo la tradición con los actos culturales paralelos.

  Algo que de hecho no es otra cosa más que trabajar por A Coruña que es en definitiva lo que alienta e ilumina a la Comisión de las Hogueras de San Juan de Coruña