lunes, 19 de agosto de 2013

LA "HUMAREDA" DE BARON ROJO EN A CORUÑA


 "POR EL HUMO NO SE SABE DONDE ESTA EL FUEGO"
(Y no es la letra de ninguna zarzuela...)




Escribió Javier Becerra en La Voz de Galicia :

“Eran otros tiempos. En 1983 los roqueros podían dar miedo a la sociedad, pero desde luego no a los políticos. Al menos, a algunos políticos. Si en Madrid el carismático Enrique Tierno Galván promovía la movida, en A Coruña Francisco Vázquez simpatizaba abiertamente con el pop y el rock. El 23 de abril había sido elegido alcalde y ese verano instauró una tradición que se iba conservar durante unos años: dar una recepción en María Pita a los artistas que tocasen en la ciudad. Estos encuentros normalmente tenían lugar antes de los conciertos. En el caso de Barón Rojo ocurrió tras la prueba de sonido. Así lo recuerda Carlos de Castro, guitarrista de la banda «Nos hicieron llegar un mensaje al concierto en el que decían que el alcalde nos quería conocer. No era algo muy habitual que nos pasase eso, ni entonces ni ahora, pero aceptamos».


     
    Francisco Vázquez le da fuego a Carlos de Castro, guitarrista de Barón Rojo, en la recepción del Ayuntamiento, donde les fue entregada una Torre de Hercules como recuerdo



Y allí se plantaron. Frente a frente. Se puede ver perfectamente en la fotografía cedida para este artículo por Nonito Pereira, incluida en su libro Historias, histerias y anécdotas musicales de La Coruña. Por un lado, las melenas, el desaliño y las camisetas de AC/DC del grupo. Por otro, el traje, el pelo engominado y la formalidad del entonces alcalde. «Nos pareció un hombre encantador. No recuerdo bien de qué hablamos -dice Carlos de Castro-, supongo que de generalidades. Él tenía mucho interés en conocer ese movimiento en el que  nosotros estábamos -se refiere al heavy- y que había despertado tanto revuelo en la ciudad. Nos enseñó el Ayuntamiento, que me pareció muy bonito».

El concierto, que finalmente reunió a más de 6.000 personas en el Pabellón de los Deportes, había estado precedido de muchos temores por la organización. La Concejalía de Fiestas lo había calificado como evento de alto riesgo y, durante su celebración, se extremaron las medidas de seguridad. «No pasó nada, todo discurrió con total normalidad», comenta De Castro, que, de cualquier modo, no se olvida de otra de las grandes anécdotas de aquel día…”




Pues si…así fue. Resulta que, por aquel entonces, mi amistad con Mariscal Romero, artífice de la implantación discográfica del “heavy” español a través del sello “Chapa” distribuido por Záfiro, me llevó hasta Jesús Caja, manager por entonces de Barón Rojo . De las conversaciones mantenidas con él surgió la posibilidad de que vinieran a actuar a Coruña. Conocía personalmente a Sherpa,  aunque no a los hermanos Castro. Tras ofrecer a la Concejalía de Fiestas  la posibilidad de un concierto del grupo, accede y Barón Rojo visita a A Coruña por vez primera Eran los "tiempos del cambio" y miles de jóvenes se prestaban a proclamarlo en un concierto que fue considerado de "alto riesgo".Una recién “estrenada” Protección Civil  estaba ojo avizor para atender, junto a la Cruz Rojo, desmayos, lipotimias.  y todo tipo de  síntomatologias detectables en espectáculos de masas. Todo un despliegue de medios.



 En la zona del back stage Jesús Caja y yo, seguíamos con atención  y  cierta preocupación el desarrollo del concierto con algunos Policías Nacionales atentos, aunque fuera del campo visual del público, a lo que sucedía. En un momento dado, se ponen en marcha los "efectos especiales" del escenario y el "humo" – producto del hielo seco --se dispersa por el mismo para contrastar con las luces...En ese instante percibo cierta agitación en los miembros de la Policía Nacional y veo como dos de ellos enfilan las escaleras del escenario con sendos extintores para apagar el "fuego" que  ellos creían estaba provocando la humareda...

Ante esa reacción, Jesús Caja y yo, Intentamos que no suban al escenario con los extintores, explicando al de mayor rango, que se trataba de un "efecto especial" y no había ningún tipo de problema cara a la seguridad...No hubo manera . Ante el cariz que tomaban los acontecimientos mando aviso al concejal con toda urgencia y mientras llega nos colocamos en las escaleras para tratar de impedir la subida de los agentes al escenario, que serios nos “amenazaban” con detenernos por obstrucción a la autoridad.

En esos tensos momentos entre explicaciones y “oídos sordos”, aparece el concejal y lo pongo en antecedentes de lo que quería hacer la Policía Nacional y lo que podía suceder si de repente, en plena actuación de Barón Rojo , aparece la Policía en medio del escenario con los extintores. El concejal, lógicamente, se alarma e insiste en la explicación dada por nosotros, por fortuna con más suerte, ya que los agentes desisten de subir al escenario con los extintores.

Tras el “apurón” y la situación “surrealista” , todo quedó en una anécdota, aunque pudo montarse la “marimorena” por culpa del “hielo seco”.