lunes, 12 de mayo de 2014

GUERRERA EN ERUPCIÓN: "MAUNA LOA"

ARMONÍA HIPNÓTICAS QUE DESPRENDEN AROMAS DE ÁLBUM HISTÓRICO



A poco que rasquemos la superficie del pop rock gallego, nos encontramos con
una materia prima en ebullición que busca salida hacia el exterior para darse a conocer. El listado de grupos es difícil de concretar por su abundancia y en ellos está el futuro. Tenemos casi la obligación de darles salida mediática para un mayor  conocimiento de lo que se "cuece" en estos yacimientos musicales underground.

 El grupo Guerrera, que forma parte del  Colectivo Metamovida , acaba de editar su segundo disco "Mauna Loa"( Matapadre 2014), grabado en los estudios Montealto de A Coruña por Fernando Mejuto, cuyo título hace referencia al volcán más grande del mundo, en volumen y superficie, que está en Hawai. 

Continente, título, y contenido, música, tiene una relación volcánica - musical. Una erupción volcánica es una emisión violenta en la superficie terrestre de materias procedentes del interior del Volcán, que en este caso es el grupo formado por  Alejandro Canoura a la guitarra y voz; Hugo Santeiro,  guitarra; Álvaro Gallego, bajo y  Luis Casanova  batería, que expulsa al exterior en este disco una masa musical ígnea, en fusión, que acaba consolidándose "sinfonicamente" en "Montaña y fuego" y "Magma y trueno" que ocupa respectivamente las dos caras de su disco. 

La materia musical que emite de las profundidades está compuesta por diferentes capas de " psico-blues- rock", es instrumentalmente expansiva y enérgica y  al solidificarse, se convierte en una roca volcánica con formato lisérgico, con circulaciones melódicas y rítmicas, arreglos desnudos con aires jam, riffs musculosos, ejecutados con precisión y donde las armonías hipnóticas buscan el éxtasis. Música para escuchar y "olvidarse" de todo, que impulsa a bailar en "trance" . El disco, que desprende aromas de álbum histórico  se presenta en vinilo 180 gramos con un diseño exquisito a cargo de Hugo González (miembro de la banda) y un libreto de diez páginas.



domingo, 11 de mayo de 2014

LA "MUJER BARBUDA" Y EL "CIRCO" DE EUROVISION



LA "MUJER BARBUDA" Y EL "CIRCO" DE EUROVISIÓN

Eurovisión es todo un espectáculo -- "el mayor espectáculo de la televisión europea" por inversión y por audiencia, que desplego una tecnología impresionante de última generación--. Alrededor de 180 millones de personas siguieron esta 59 edición -

. Así pues no hay duda de que es un gran espectáculo por sus puestas en escena sorprendentes, por la variedad musical  y la apariencia "variopinta" de los participantes, con sus momentos "frikis" que nunca faltan -- Chikilicuatre dió la nota en su día -- y, cómo no, por la "intriga" en el capítulo de la votaciones.

 En Eurovisión uno puede ver y escuchar de todo.  Se comentaba que sería el año del ·"pop alternativo", y al final gano por goleada una canción interpretada con corte clásico, por una "mujer barbuda -- de ahí, digo yo vendría la adjetivación de ·"alternativo".  .

 El austríaco  Thomas Neuwirth, bajo el nombre artístico de Conchita Wurst (Salchicha) fue la sensación este año por sus dotes canoras y por su barba. En las "porras" previas al festival ya era favorita, aunque uno no tiene muy claro si exclusivamente por la valía de la canción Rise like a phoenix, su calidad interpretativa o el llamativo look transgresor de "dragg". Todo a la vez. La  selección de Wurst desató en su día la polémica en Austria pero la "arriesgada" decisión tomada por la ORF dio en el blanco y el triunfo es de suponer que amainara la indignación de los contrarios a su elección.

 Bien la representante española  Ruth Lorenzo, elegante en escena, con voz segura, potente y unos agudos impactantes,  defendió de forma sobresaliente la canción "Dancing in the rain". Afortunadamente no ganó...¿Se imaginan a TVE organizando el Festival de Eurovisión en 2015 en época de recortes?. El de Copenhague, tuvo un  presupuesto estimado, mejor dicho publicado por  la organización -- que parece ser se ha superado con creces --de 14,5 millones de euros, gracias a los "recortes" que redujeron en 85 millones, que se dice pronto, lo que costó la producción del certamen del año pasado en Bakú (Azerbaiyán). 

En cuanto a la votación más de los mismo. Bueno, no. Portugal no dio ningún voto a España.

viernes, 9 de mayo de 2014

BREVIARIO DE FRASES SUELTAS



"Con la ayuda de la historia un joven puede adquirir el saber de la vejez, porque leyendo lo que se ha hecho puede saber lo que se debe hacer..."
Philip S. Chesterfield

Lo  suscribo  porque soy de la opinión de que la música es generadora de proteínas y provee al cuerpo y al espíritu de una sustancia vital para la existencia. 

Esta es mía:

“A los 71 años es mucho mejor disfrutar de la música de rock  que hacerse un "lifting”.


EL FESTIVAL MOZART DE A CORUÑA SE QUEDA SIN MECENAS


El Festival Mozart, que tuvo A Coruña como residencia durante 16 años, parece que ha sufrido un "desahució" por causas de tesorería. 

El festival que nació en Madrid, donde se celebró diez años, se mudo a esta ciudad, porque en la capital no encontraba el "mecenazgo" necesario. Y ahora, aquí...más de lo mismo...los mecenas han " tomado  las de Villadiego". 

El coste de este festival, según las cifras que salen a relucir en los medios, era demasiado elevado para los tiempos que corren y el mecenazgo que lo apuntalaba con su apoyo económico ya no está en disposición para seguir otorgando su patrocinio. 

Una lástima, ya que era un referente cultural de la ciudad. Uno ya está acostumbrado, por desgracia, a este tipo de despedidas y se hace fuerte en el reducto del recuerdo. En su día el Festival de Jazz de A Coruña, dijo "adiós" en su cuarta edición, cuando estaba ya estaba ocupando un lugar de privilegio en el ranking de los festivales de jazz españoles. Vivía de las subvenciones y se cortó el grifo.

 Su lugar, afortunadamente para los aficionados al jazz, lo ocupo la Fundación Barrié poniendo en marcha en 1995 unos ciclos protagonizados por figuras nacionales e internacionales de panorama jazzístico que tuvo su "canto del cisne" después de diecisiete ediciones. 
¿Motivos?. La crisis que se ceba con el mundo de la cultura que no se considera prioritaria en tiempos de "vacas flacas". Cierto que en esta coyuntura hay otras necesidades vitales que necesitan de la acción social.

 El "tsunami económico" está arrasando con "edificaciones" culturales de prestigio y el mantenimiento de Festival Mozart --medio millón de euros --era inviable para el "Consorcio para la Promoción de la Música" toda vez que los 300.000 euros que aportaba Novacaixagalicia para su celebración ya no entran en la caja. Si el Ayuntamiento de A Coruña y el Consorcio, en su día, pusieron en marcha el "Festival Jazzatlántica" para no dejar huérfana a la ciudad tras la "marcha" de los ciclos de jazz de la Barrié, uno espera que la programación lírica se mantenga con el apoyo de Amigos de la Ópera, baluarte de la afición operística en la ciudad, que forma parte del Consorcio, a la espera de tiempos mejores, contando con la  OSG,nuestro "monumento" de la música clásica

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PERFILES CIUDADANOS: MIGUEL MOSQUERA (1953-2008)

MIGUEL MOSQUERA, ¡QUÉ LA MÚSICA TE ACOMPAÑE!



El 25 de Abril del 2008, a la edad de 55 años, Miguel Mosquera se fue con la música a otra parte. Miguel no cantaba, tampoco era músico, pero sí un entusiasta aficionado con el que compartí muchas jornadas. Primero en las tertulias musicales que de forma improvisada se montaban en el Playa Club a finales de los años 60 y comienzos de los 70, y posteriormente, siempre con la música como argumento, cada vez que coincidíamos. Mi amistad con Miguel Mosquera se inició en la vecindad de la calle Feijoo, en la que su padre José Mosquera regentaba el Bar Chantada y posteriormente la Cafetería Rima (ambos locales ya desaparecidos). Junto a su padre, siguió recreando su afición a la música y conociendo los entresijos discotequeros en él Chivas de Sada, que en su día era conocido y reconocido por su buena selección musical. De allí, a Perillo, a la discoteca Bolboreta, en las proximidades de la discoteca MacKinlays, puesta en marcha por Manolo Roca y donde Camilo Sesto había actuado por primera vez.

Allí fue modelando su personalidad musical en la cabina como complemento de un ambiente que se hizo referencial no solo en la noche coruñesa, sino de todo el entorno. Fue en esta sala donde Miguel Mosquera entró en contacto con el mundo del espectáculo al contratar artistas en directo para hacer más atractiva aún la estancia en la sala. 


La bomba: Elkin y Nelson
La amistad con Pepe Mosquera y su hijo Miguel hizo que los artistas que venían a actuar a Bolboreta pasaran, antes o después de ir a Radio Coruña, por la tienda de discos Nito´s, en la calle Feijoo, para firmar autógrafos y de paso, algún que otro elepé.

Un buen día aparecen por la tienda dos jóvenes estrafalarios. Era el dúo Elkin y Nelson, dos colombianos a los que hoy se consideran creadores del latin glam. Como lo leen. Eran tiempos (1974) en los que se empezaba a pergeñar el concepto de fusión entre el rock y los sonidos latinos. Su descubridor había sido Juan Pardo, que los había escuchado en una actuación improvisada en un garito poco recomendable y se quedó con la copla asumiendo la producción de esta pareja, que era capaz de desarrollar sobre un escenario una tormenta musical de salsa, cumbia y ritmos tropicales bailables.

Bajo su producción y con temas tan directos y sorprendentes para aquella época como A Caballo, Jíbaro y Samba, Samba, se habían hecho un hueco en el listado de los Dj´s y eran unos asiduos en las pistas de baile españolas. Copaban la atención por  explotar su aspecto ambiguo y su atrevido aspecto estético (con abundancia maquillaje, lentejuelas y plataformas), que se acercaba al estilo glam de David Bowie, Sweet o Gary Glitter, que en España se conocía como gay rock.

Su indumentaria y maneras cantaban mucho… Con ellos por la calle iba un tanto avergonzado ante las continuas miradas de los transeúntes que incluso se paraban para lanzar algún insulto a su paso. Por cierto, las malas lenguas cuentan que su salida de España estuvo marcada por alguna dudosa historia, pero lo cierto es que me abstengo de narrársela porque jamás ha sido comprobada.

Suenan los platillos
Un  buen día me entero  por boca de Miguel de que su padre andaba dándole vueltas a montar una discoteca en el centro de La Coruña, intención que confirma Pepe adelantándome, dada la amistad que nos unía, algunos detalles del proyecto en cuestión que, a la par de innovador, era lo que la ciudad necesitaba, como el tiempo demostró por la acogida dada por el público

Recuerdo que ya bautizada como Chaston ( nombre que alude a los platillos de la batería que se tocan mediante un pedal) y ojeando el logotipo elegido (inspirado en El Cantor del Jazz, la primera película con diálogos sonoros, estrenada en 1927, en cuyos carteles aparecía la famosa escena del cantante americano de R&B Al Johnson pintado de negro, como improvisado cantante de jazz) le había comentado a Miguel la posibilidad de que surgiera algún problema por la similitud. Dijo que no, puesto que se habían realizado los cambios oportunos para no reproducir exactamente el dibujo de Al Johnson, que se transformó en el negro del Chaston.

El 2 de septiembre de 1977 se inauguraba la discoteca Chastón, un negocio familiar en el que padre e hijo cuidaban cada noche con su presencia de cara al público los mínimos detalles, siempre en constante vigilia para que el abundante flujo de clientes encontrara motivos de esparcimiento. Desde el principio, Miguel asumió la programación musical, en la que dejo patente su pasión por la música de color, negra. Era notable su afición por los sonidos de la Stax, Atlantic, Filadelfia y cómo no, de la Tamla Motown, que programaba en la sala, así como su constante preocupación por adquirir discos de importación que solía estrenar con antelación a su aparición en España.

Su heterodoxia musical, sustentada en una afición musical militante y apuntalada en el séquito de seguidores coruñeses del maestro de la radio musical Ángel Álvarez, le proporcionaba un campo de acción musical que mantenía la pista llena como premio a su buena elección en un continuo vaivén de estilos en los que la música latina fue alcanzando un predominio que llegó a personalizar el ambiente.

Pocos días antes de su inesperado fallecimiento, conversaba con Miguel sobre los conciertos de cantantes y grupos que habían pasado por la sala y quedamos para una nueva ocasión para ampliar datos y fechas. No pudo ser. Así que con ayuda de su hermana María del Mar actualizo el disco duro de mi memoria para encontrar nombres de artistas de relumbrón que a lo largo de la historia de esta sala coruñesa han realzado una andadura que sigue dejando huella en la noche coruñesa.

Tequila, con ellos llegó el rock and roll
El talento, la sensualidad y el ritmo de Tequila le constituyen al grupo como la revelación finales de los 70 y principios de los 80. Sus composiciones rezumaban fuerza, garra y algo que hoy en día se ha perdido: el rock& roll.

Esta banda hispano-argentina de rock formada por Alejo Stivel (voz) y Ariel Rot (guitarra), y tres españoles, Julian Infante (guitarra), Felipe Lipe (bajo) y Manolo Iglesias (batería) actuó por primera vez en Coruña en la discoteca Chastón en 1979, donde hicieron vibrar a los asistentes, que no llenaron la discoteca a pesar de que ya era un grupo de éxito entre la juventud, con temas como Salta, Dime que me quieres, Matrícula de honor  o Quiero besarte.

La casa de las estrellas
Poco a poco, Miguel Mosquera fue adentrándose en el siempre proceloso mundo de los conciertos y Chaston se convirtió en la Casa de las Estrellas. Por allí pasaron importantes figuras de la escena nacional e internacional como la italiana Iva Zanichi (la de La orilla blanca, la orilla negra), Albano (que vino con su por entonces mujer Romina Power y sus hijos, con los que, invitado por Pepe Mosquera, compartí mesa y mantel en el restaurante Salsa de Santa Cristina), Los Platters, Juan Pardo, Rocío Jurado, María Dolores Pradera y Rocío Durcal, entre otros.

La Pantoja, en la enfermería
Cuando se inauguró el Coliseo de A Coruña (el 19 de mayo de 1.991), y gracias a sus excelentes contactos con el mundo del espectáculo nacional (en el que era muy apreciado por su profesionalidad) tomó parte activa como promotor de espectáculos del multiusos coruñés. En aquella etapa de su vida, eran frecuentes nuestros encuentros antes, durante y después de los conciertos para comentar los mismos que siempre estaban aderezados con anécdotas de los entresijos de los mismos, como dificultad de los montajes, caprichos de los artistas y exigencias de los mánager. Es estos capítulos anecdóticos a Miguel siempre le gustaba relatar lo acontecido con Isabel Pantoja en la época que llevaba su representación Encarna Sánchez y su mánager era María Navarro.

-Tuvimos problemas cuando María Navarro se acercó por el Coliseo para ver las instalaciones y  tras inspeccionarlas, nos acongojó con un amago de suspensión de concierto al tiempo que decía: "Aquí no puede actuar, porque Isabel Pantoja no actúa en plazas de toros". Rápidamente, tuvimos que tapar los números de los tendidos para cambiar la fisonomía taurina del recinto y rezar para que Isabel Pantoja no se diera cuenta de que el camerino era la enfermería de la plaza.

Bueno Miguel, supongo que se me han quedado en el teclado muchas cosas que han adornado tu perfil profesional y tu pasión por la música. Mi intención siempre fue, y de eso hablamos, incluirte en un nuevo tomo de Historias, Histerías y Anécdotas musicales de A Coruña, si algún día llegaba a ver la luz. Aquí está, y aquí estás, por merecimientos, tú. Nunca estamos seguros de las cosas que podrán suceder, nadie puede predecir ciertamente lo que vendrá. De lo que si estamos seguros es que el pasado lo conocemos. Y en el pasado musical de A Coruña,  Miguel Mosquera tiene, creo yo (y no solo por amistad) que salir a relucir por méritos propios. ¡Que la música nos acompañe siempre, amigo Miguel!


miércoles, 7 de mayo de 2014

1979 :REGRESO DE THE WHO CON CONCIERTO DE ROCK EN WEMBLEY Y DE POSTRE JAZZ QUE TE CRIÓ...

                                  SIETE HORAS DE ROCK EN WEMBLEY

 "Festival Who And Roar Friends": The Who  en compañía de Nils Lofgren, The Stranglers y y AC/DC.




En 1978 los Who grababan The Kids Are Alright, un documental sobre su historia, que incluía, entre otras cosas, imágenes de sus presentaciones en vivo. Veinte días después del lanzamiento del álbum del mismo nombre, el 7 de septiembre, fallecía a causa de una sobredosis de somníferos, Keith Moon, virtuoso batería que, junto a Pete Townshend --primero en romper su guitarra contra los amplificadores--, protagonizaba la demente puesta en escena que caracterizaba al grupo rompiendo sus instrumentos al final de cada concierto.
Tras un espacio de tiempo en el que circuló el rumor de que la legendaria banda de rock desaparecería de la escena tocada por la muerte de uno de sus más carismáticos componentes, se anuncia el regreso de los Who, que volvían a la vida musical con Kenney Jones, ex-miembro de The Small Faces y The Faces, a la batería. La fecha señalada para la  esperada reaparición de los Who fue la del 25 de agosto de 1979 en el hoy desaparecido Wembley Stadium de Londres, dentro del Festival Who And Roar Friends y en compañía de Nils Lofgren, The Stranglers y AC/DC.
Para asistir a  la resurrección  del grupo mod por antonomasia, su compañía de discos, Polygram, habia preparado, una excursión a Londres de varios comentaristas musicales españoles con un  calendario de actos muiscales de lo más atractivo. Dos días en la capital del Guayonuní, !five points!  dedicados a a visionar, de entrada, las películas Quadrofenia, Tommy y el documental The Kids Are Alright, para rematar la estancia londinense con la asistencia al concierto del regreso de quienes, en sus años mozos, habían acuñado la famosa frase Más vale muertos que viejos, definiendo un nuevo tipo de actitud rock, primitiva y devastadora.
Sesión continua
La expedición española llegó al aeropuerto de Heatrow, desde donde en autocar nos desplazamos al hotel que estaba en Regent Street, muy cerca de Picadilly. Durante el trayecto, Manolo Lombao (cuando escribo estas líneas es el director del Instituto Cervantes de Brasilia (Brasil) y con anterioridad director de RNE en Galicia, director del Centro Territorial de TVE y Director Área Centros Territoriales de TVE) y yo estuvimos conversando sobre como participar en la creación de Ruada, la que sería la primera casa de discos gallega, adquiriendo un paquete de acciones testimonial.
Sin apenas tiempo para deshacer el equipaje, el jefe de la expedición, Saúl Tagarro, ejecutivo de Polygram, nos cita en el hall del hotel para empezar la sesión continua cinematográfica, con tres sesiones especiales que realzaban el evento del regreso de esta banda que había impuesto el concepto de ópera rock con sus  películas Tommy y Quadrofenia.
La verdad es que al llegar la noche todos chorreábamos música de los Who y decidimos secarnos, por grupos, en las pubs londinenses para estar a punto de plancha en la jornada siguiente. Apenas habíamos comido, por desajustes con el horario inglés e intentábamos encontrar algún restaurante español o italiano, con horario latino, donde poder restaurar nuestras necesidades gastronómicas.  Nuestro grupo, encabezado por Parejo, jefe  de promoción de Polygram, se perdió por estrechas calles próximas a Regent Street, cerca del hotel, en busca de alimento. De repente, un letrero nos indica que estamos en Vigo Street..."Cómo sois los gallegos, estáis en todas partes!",  bromea Parejo. "Cómo tiene que ser!", ratifico con énfasis. Seguimos andando y, a pocos metros, nos damos de bruces con un letrero luminoso donde se leía: Maison Coruña… ¡Manda carallo!
El hallazgo provoca en el grupo el consiguiente jolgorio. Había que entrar, había que conocer el ambiente  coruñés  de la calle Vigo, en la ciudad de Londres. !Faltaría más!... Y entramos  en lo que era un  music-hall, escorado hacia cabaret, donde, además de picar algo de comer, se podían echar unos dancings y ver las atracciones tipycal spanish de un programa cargado de rumbas. Justo lo que necesitábamos para aligerar el atracón cinematográfico de los Who.
La noche iba de sorpresas. A punto de sorber un plato de spaghettis, una presentadora con mucha pechonalidad anuncia el número estrella de la noche a cargo del rey de la copla española. Me quedo con la boca abierta y los spaghettis colgando al ver sobre el escenario a Pepe Marqués, muy conocido en los ambientes, y no solo musicales, de A Coruña. Saludos, presentaciones y entre pitos y flautas –más flautas que pitos–, risas y cervezas amanecía cuando salíamos del local .
Tras dormir escasamente tres horas y darnos un garbeo por las streets londinenses, nos pertrechamos para asistir al macro-concierto de Wembley que estaba anunciado para las 3 de la tarde. Cogimos el autocar en Picadilly  y tardamos casi dos horas en llegar al estadio, cuyos alrededores eran un hervidero de gente. Miles de mods a pie o sobre  motos Vespas y Lambrettas lucían su indumentaria acreditativa con mayoría de parkas.



La apoteosis

Entrar en el legendario Wenbley me impresionó. El césped cubierto por una gigantesca lona acolchada se iba poblando, al igual que las gradas, de público.  Faltaba una hora para el concierto y con las acreditaciones al cuello tocaba orientarse para encontrar la zona de abastecimiento. En esa estábamos cuando, una azafata, al ver nuestro despiste nos conduce a un palco reservado para la prensa internacional y compartido con personalidades del mundo de la música, que tenía  acceso directo a un pub privado. Perfecta organización. Bocata y cerveza amenizan la espera en el pub. Al salir de la zona de avituallamiento más de 100.000 personas –cifra publicada por la prensa al día siguiente– ya abarrotaban el césped y los graderíos del  “santuario” futbolístico convertido en rockódromo para la ocasión.



Delante, una pareja de exhibicionistas  amenizaban la espera con unas bajadas de pantalones, para enseñar el culo, que eran jocosamente aplaudidas por los espectadores en general  y de los españolitos, poco acostumbrados a estas visiones culinarias en público, en particular. Con puntualidad británica, Nils Lofgren abre el fuego musical, tras ellos aparecen en escena The Stranglers y  Wembley empieza a botar.






A la media hora, el grueso de la expedición española ya estábamos cogiendo sitio en el pub para refrescarnos con unas birras lagers mientras asomábamos la cabeza por las gradas para ver como iba el concierto. Visita al váter para al y hallazgo en un rincón del mismo de un extraño artilugio con formas de vidé  con dos  asas metálicas incrustadas en el mismo, nunca visto hasta la fecha. Pronto salgo de dudas sobre su utilidad al observar como un corpulento individuo entra apurado y se agarra con fuerza a las asas para devolver la pastilla: ¡era un vomitorio!

El vecino de al lado


Tras el hallazgo, me encamino a mi asiento y lo encuentro ocupado por una persona, cuya cara me resultaba muy conocida. Hecho mano de mi inglés por señas  tratando de explicar que aquél era mi sitio y tras disculparse pasa a ocupar el asiento de al lado. Al acabar la actuación de Stranglers y mientras se prepara el escenario para la llegada de AC-DC, nueva bajada al pub donde coincido con mi vecino de localidad, que me saluda con un gesto de cabeza. Pregunto a Mariscal Romero, que formaba parte del grupo de comentaristas musicales españoles, si sabe quien es y me saca de dudas: “Es  Mark Knopfler, de Dire Straits.

Ocupamos de nuevo los asientos y con tan insigne vecino me preparo para recibir unas buenas descargas de rock. Salen a escena AC/DC y el estadio se alborota. A medio concierto vuelvo a estirar las piernas en dirección al pub, que está lleno. Pido un bocadillo para comer y otro para llevar al palco incorporándome al  reprise final de AC/DC (Live wire, Shot down in flame, Walk all over you, Bad boy boggie, The Jack, Highway to hell,  Whole lotta rosie,  rocker), durante el que invito a bocata a Knofler quien, sonriendo amablemente, pasa ... pero no solo del bocadillo sino de todo el mundo, siguiendo atentamente con unos prismáticos  las evoluciones del grupo.



Cambio de back line  y nueva visita al pub, cada vez más concurrido, donde me encuentro a Mariscal Romero luciendo camiseta de los Who. Le pregunto dónde se compran. Me dirijo a la zona de merchandising del concierto y vuelvo con un surtido de prendas conmemorativas de este histórico concierto: camiseta, sudadera, gorra y, cómo no, una parka mod para mi hijo, por entonces estaba enrolado en las filas mod.

El estadio era todo un espectáculo. Sentado en mi localidad me recreo observando el magnífico ambiente hasta que un apagón de luz deja totalmente a oscuras el recinto, que se ilumina con el bramido de decenas de miles de personas ante la inmediatez de la salida a escena de Los Who, que durante dos horas inundaron la  catedral del fútbol inglés con sus canciones más sobresalientes (Substitute, I can’t explain, Baba O’Riley,  Magic bus, Pinball wizard, See me-Feel me, Long live rock, My generation, Summertime blues, The real me) y levantaron oleadas de entusiasmo con su sonido saturado de energía. Fue un concierto apoteósico.



Mientras servidor se movía en tres ocasiones del asiento, mi vecino Mark Knofler parecía estar atornillado a él siguiendo con interés, sin pestañear, todo lo que pasaba en el escenario, como queriendo aprender de lo que veía y escuchaba. Fue todo un marathón de buen rock, con una puesta en escena apabullante, con rayos láser que barrían todo el estadio e iluminaban el cielo. Era la primera vez que veía en acción esos despliegues de efectos especiales y quedé impresionado.

Al terminar el concierto, y tras dar un apretón de manos a mi vecino, me incorporé al resto de los expedicionarios y nos dirigimos, pasadas las diez de la noche, al autocar. Cansado pero contento por haber asistido a un concierto histórico y por haberme  reencontrado con My generation, llegamos al hotel dos horas más tarde a causa del tráfico. En el trayecto de regreso negocie con Mariscal la cesión del grupo gallego de rock progresivo NHU, que había producido en el sello Abrente, a  la escudería discográfica de Chapa, el gran escaparate del rock español, de la que el era el gran jefe. Ambos sellos, Abrente y Chapa,  eran de la misma compañía, Zafiro, y la operación parecía factible aunque, finalmente, a causa de un enfrentamiento de Mariscal con la cúpula directiva de la disquera  no solo hecho por tierra el acuerdo sino que también fue el inicio del fin del ya mítico sello rockero español.
Al llegar al hotel Saúl Tagarro, el mandamás de la expedición, tuvo a bien  dejarnos  la noche libre, no sin antes darnos instrucciones para el regreso. De nuevo se forman varios grupos expedicionarios con destino a la nuite, en este caso night.

Del rock al jazz: Dizyy Gillespie




A pesar de la saturación musical, no podíamos dejar pasar la oportunidad de revolcarnos en el ambiente musical londinense y Mariscal Romero propuso, como alternativa para bajar los efectos de siete horas de rock, tomar una copa en el Club de Jazz Ronnie Scott, donde actuaba el trompetista Dizyy Gillespie. Me apunté a esa opción y para allá nos fuimos. Primero rock y después jazz. Buen menú. El club estaba abarrotado, no había ninguna mesa libre y tuvimos que hacernos un sitio en la barra desde donde escuchamos al ilustre mofletes Gillespie en un wonderful concert .


De regreso al hotel, que estaba en una esquina de Picadilly, nos sentamos eufóricos en la fuente central de la circus y entonamos unos cánticos nocturnos, a los que incorporé A Rianxeira, ante la curiosidad de trabajadoras y trabajadores del amor que rondaban por los aledaños.

A los pocos minutos, una pareja de bobbys nos reprende educadamente y solicitan que apaguemos nuestras ansias cantoras. Difícil, porque el día y la noche nos había agitado en exceso la vena musical. Siguen la ronda y nos repasan a la media hora (aproximadamente las cinco de la mañana) solicitando, ya menos cordialmente, que hiciéramos mutis por el foro. Ni caso. A los pocos minutos aparecen dos patrullas móviles que nos piden el pasaporte y señalan la dirección de los coches.

Empezamos a chapurrear inglés y explicar nuestra situación eufórica, sin éxito. Impertérritos, seguían indicándonos la dirección de los coches patrulla para llevarnos a comisaría... El amanecer empezaba a calentarse y, cuando ya estábamos a  punto de comisaría, aparece en el  lugar de los hechos el recepcionista del hotel que, alertado por el tumulto, había decidido mediar en el conflicto... Pide calma a la tropa para no enardecer el ambiente que ya andaba próximo a las exigencias de ayuda diplomática y se dirige al mandamás de la patrulla dándole todo tipo de explicaciones a la vez que solicita disculpas de nuestra parte, lo que hacemos para solucionar la crisis.


Al agradecerle la ayuda prestada, el conserje se dirige a mí y me dice en gallego: “Paisano hay que ter máis coidadiño, porque esta xente non se anda con coñas”.  Sorpresa. “Entón, ¿tí de onde eres?”, pregunto. “Eu son de Lalín”, contesta nuestro salvador, al que agradecimos vivamente su ayuda. Donde menos se espera, hay un gallego. Cierto.

martes, 6 de mayo de 2014

BRAÑAS FOLK: "DANZA DAS BURGAS", MÚSICA CON COMPONENTES "TERMALES" QUE TONIFICA EL FOLK GALLEGO

BRAÑAS FOLK: DANZA DAS BURGAS

 "Música salida de las hirvientes aguas de la ciudad de Ourense"





Tercer disco este grupo ourensan que se formó en 2002 bajo la tutela artística de Manuel Brañas, que en su día fundó el grupo "Arco da Vella" que, después de 17 años  y cuatro discos publicados, se disolvió dejando tras sí una estela que los señala en el firmamento musical del folk gallego. Cuando llegó el adiós, para  Manuel -- uno de los pioneros de la música folk gallega contemporánea -- fue un "hasta la vista" y dos años después de la desaparición de "Arco da Vella", puso apellido a un nuevo grupo, "Brañas Folk" para proseguir con esta nueva formación por los senderos de la música galega que él había recorrido con distinción

. El grupo se estreno discográficamente en 2004 con "Caminante" en el que los sonidos tradicionales se mezclaban con la actualidad ofreciendo  un repertorio de temas instrumentales y cantados llenos de fuerza y sentimiento.En 2009 editan "Alalá do Cebreiro" en el que contaron con notables coilaboraciones.

. Ahora llega su tercera aportación discográfica "Danza das Burgas" (Inquedanzas Sonoras) en donde nos encontramos con 12 temas, instrumentales y cantados, que combinan  los sonidos tradicionales con el disfrute de arreglos que actualizan ritmos  y melodías  para situarlas en el panorama del folk gallego más renovado, como en el caso de "Mi Tierra Gallega " de Los Tamara o el "Millo Verde", la canción popular portuguesa que Zeca Alfonso popularizó en el disco "Cantígas de Mayo" o la copla "¡Ay Dolores!" que cierra el disco grabado en Casa de Tolos, por Manuel Brañas gaita, arpa, wistle  y zanfoña.; Ana do Souto: Voz; Leonardo Blanco, violín; Tomás Saiz, acordoneón; José Antonio Blanco,  guitarra; Olga Brañas, teclados, piano, pandeireta, pandeiro; Eduardo Balvís,bajo y Áser Álvarez, batería, tamboril y percusiones 

.Nuevamente "Brañas folk" se ha rodeado en esta grabación de colaboradores de renombre como Pancho Álvarez, Guadi Galego, Lucía Pérez,Quim Fariña y Segundo Grandío,entre otros. "Música salida de las hirvientes aguas de la ciudad de Ourense" que por sus componentes "termales" estimula aficiones y  tonifica al folk gallego