lunes, 18 de abril de 2016

LAS "VIVENCIAS MUSICALES" DE CHINGLA EN "40 AÑOS NO ES NADA"

                               40 AÑOS NO ES NADA…Y ES MUCHO



Hace aproximadamente tres años saludaba la "ópera prima" de Javier Alonso Navarro, conocido artísticamente como "Chingla" quien, después de treinta y cuatro años recibiendo el cariño del público, formando parte del "Grupo Ceniza", "Orquesta Trébol" y del dúo "Chingla y Salva",  acababa de estrenar su "ópera prima" discográfica:"Ao fio do recordo". 

Con ella, volvía al panorama musical que había tenido que abandonar a causa de un problema de salud, del que afortunadamente se recuperó.

Con aquel su primer disco, "Ao fio do recordo",  saldaba una cuenta que tenía pendiente en su largo caminar por la música, y volvía a coger "músculo" para reemprender su actividad artística, "sin mayores pretensiones", había comentado con humildad.

Aquellas doce canciones de composición propia, cantadas en gallego, dejaron constancia, por la calidad de sus hechuras e interpretación, de que "Chingla" había recuperado las "formas artísticas". Saldada  con creces la "cuenta pendiente", que creía tener,  por la buena acogida que tuvo aquél trabajo, con el que "Chingla" se vino anímicamente arriba y volvió a disfrutar de lo que para él es "vida" : la música.

Si por entonces aquella grabación me había sorprendido, que lo hizo y muy gratamente, ahora "40 años no es nada", me ha dejado "pasmao". 

Un mosaico musical de 14 canciones de variada procedencia estilística --"Volar", "Muñeca de cartón", "Déjame entrar en ti", "Joven me hace sentir","Hoy me siento libre", "Falso corazón", "Mi estrella", "A mis amigos","Un sueño irreal", "De un amor que murió", "Paloma querida", "O que me fai sentir", "Eu quixera" y "A virtual love" -- compuestas, arregladas e interpretadas por Chingla con una calidad que llama la atención y  suenan "amigables", con una "familiaridad" que engancha y arrastra la atención en todo su recorrido.

Con "40 años no es nada", "Chingla" celebra su estancia en la música y lo hace dando rienda suelta a su optimismo musical lo que le permite disfrutar, y hacernos disfrutar, de aquellas compañías estilísticas que lo ha influenciado a lo largo de los 40 años de vivencias musicales, recorriendo  los años 60,70 y 80 donde la música mexicana tiene lugar.

Canciones "gustosas" que alternan baladas, medios tiempos, y ritmos ágiles, interpretadas por el "libro", con una voz colocada y pródiga en matices, con sentimiento, naturalidad y sin ficciones vocales, sin gorgoritos, ni exceso de trémulos para la "galería". 

En estos "40 años no es nada" , aunque ya había dejado constancia de su creatividad como compositor, en su primer disco, "Chingla" deja "Volar"--titulo que abre el disco --esa capacidad compositiva que lo enriquece como artista, con músicas y letras surcadas por estribillos de alto octanaje emotivo, que pone en marcha unos sentimientos cotidianos, afines al día a día.

Muchas veces, los comentaristas musicales andamos a la búsqueda de "nuevas voces" para incluirlas en el listado de artistas emergentes y nos olvidamos de artistas veteranos que sin tener un perfil para adolescentes -- que son más entusiastas que los adultos -- llevan años, muchos años, mostrando su talento artístico alejados de la mercadotecnia. "Chingla" es una muy buena representación de aquellos artistas que  en la "penumbra" mediática, trabajando en orquestas o recorriendo pubs, amenizan con su arte a personas que recurren a la música para entretenerse y disfrutar con su escucha.

Este es un disco  que "clama atención", y  recomiendo, para disfrutar de su escucha, en el que el talento y talante creativo -- es autor de todos los temas-- e interpretativo  ostentado por el protagonista, queda patente en  "40 años no es nada" que  fue grabado en los estudios "Paz&Records" por David Santos y The Magical Mystery Room por Celso Madriñán bajo la dirección de Kiko Reimundez y en el que figura un plantel de músicos de "alto standing" que aportan su colaboración a lo largo y ancho de los temas, como Poncho Taxes y José Juan Romero "J" al bajo, Kike Reimundez y Jacobo Paz ,  guitarra; Miguel Lamas y Bruno Couceiro en la batería; Diego Rois y Jorge San Julián piano, Rhodes y teclados;Pablo Añón, saxo alto; Nando González, trompeta;Diego Rodriguez, trombón, Celso Madriñan , guitarra acústica , eléctrica y lap steel, Ruben Barros, guitarra clásica, eléctrica y acústica, Francisco Gómez Seijo, armónica y Yanko Tortoló, en los coros.

"20 años no es nada" cantaba Carlos Gardel en el tango "Volver" y "Chingla" celebra su vuelo de 40 años por la música y alumbra su regreso  con ilusión y la "humildad" esperanzada de seguir disfrutando y hacer disfrutar con sus canciones , y  lo hace con una plenitud artística rejuvenecida  en su pasión por la música.

Perfiles agradables, con variedad temática en sus letras de fácil encaje emotivo, melodías y ritmos ,  resaltados por la naturalidad de una producción que tiene su mayor valoración en la sencillez,  allí donde la motivación  reporta eficacia y profundidad.

O sea "40 años no es nada", pero… es "mucho disco"