viernes, 15 de abril de 2016

A PROPÓSITO DEL "SAN BENITO" DEL "COLEGUEO" SOBRE LAS AYUDAS MUNICIPALES A SALAS DE CONCIERTOS.EN A CORUÑA



Al día siguiente de que José Manuel Sande, concejal de Cultura del Ayuntamiento de A Coruña anunciara el apoyo a las salas de directos para atraer al público coruñés, se puso en marcha el "run,run" -- a mi me llegó  a las pocas horas de salir en los medios --,  de quienes piensan -- no sé si muchos o pocos  los "cantores" y la audiencia-- de que se trata de un "trato de favor", para las salas que pertenecen a la Asociación Galega de Salas de Música ao Vivo "Clubtura".

Vaya por delante que son bienvenidas las ayudas para que el público aficionado a la música active su presencia en las salas. 

Ese es el objetivo y partiendo de esa base y las palabras del concejal al anunciar dicha  ayuda inicié un regreso al pasado , al año 2000, cuando se extendió el "run,run" de "colegueo", sobre el ciclo RockMarino que había nacido en 1995 para crear un circuito de grupos de rock en la ciudad .

Un ciclo que,  el por entonces alcalde de A Coruña, Paco Vázquez, presentó de la siguiente manera:"El rock es una música urbana que tiene en A Coruña, fuerza y tradición . Más de medio centenar de grupos, entre ellos una decena con discos en el mercado, evidencian la pujanza de esta manifestación a la que queremos apoyar facilitando su contacto con el público y su desarrollo artístico.

 El ciclo RockMarino, nació y murió el mismo año, pero el IMCE lo resucitó en el 2000 con 25 grupos que actuaron en diferentes salas y en la plaza de España y Las Conchiñas. Eso sí acompañado del impenitente "san benito" que sonaba soto voce -- o sea, por lo bajínes--  como un ciclo hecho por y para  colegas...

Tanto se amplificó, que obligó al IMCE a salir al paso: "Tras dejar constancia de que el IMCE no es ningún promotor privado, ni entre sus funciones no está lanzar al estrellato a ningún grupo, desde este organismo se aclara su papel en el RockMarino en el que solo pone las bases para facilitar las actuaciones de los grupos y ponerlos en contacto con el público a fin de fomentar su desarrollo artístico.A partir de ahí quienes deben entrar en escena son los promotores artísticos.Así mismo colaboramos con las salas existentes en la ciudad para crear un circuito, una dinámica de actuaciones en donde las bandas locales puedan desarrollar sus inquietudes musicales a través del directo, sin olvidar la puesta en marcha de las cabinas de ensayo del Coliseo, que mantienen el cien por cien de su ocupación después del relevo de los seis primeros meses". 

Regresando del pasado a la actualidad,  al presentar el concejal de Cultura la colaboración con las salas también  quiso dejar constancia de que :"O concello non debe patrimonializar a actividade cultural  da cidade nin impoñela , pero sí acompañar á convivencia das distintas forma de facer".

Unas "explicaciones" en el tiempo, muy parecidas, para evitar los "murmullos" del colegueo, o trato de favor, que   siempre están a lo que cae.


Hace años, los grupos de música se quejaban de que no había lugares donde poder actuar. Ahora, los hay…abundan las salas de directos, pero el público, tiene la última palabra a la hora de acudir a los conciertos.

Esperemos que este "empujón"  de resultado por el bien de la música.