viernes, 22 de abril de 2016

EL DÍA EN EL QUE EL "PRÍNCIPE" RECIBIÓ EN A CORUÑA EL TRATAMIENTO DE "REY"



Nos ha dejado Prince. Tenía 57 años y acaba de emprender una gira celestial. Su nombre y su arte está inscrito en los aconteceres musicales de A Coruña como una fecha histórica, el 29 de julio de 1990, cuando por primera vez los circuitos internacionales de la música llegaban a la ciudad y traían a una de sus más excelsas figuras, Prince, un cantante, compositor y multi-instrumentista de rock, soul, funk   estadounidense considerado por aquel entonces como  uno de los artistas más importantes e innovadores, fundador del llamado "sonido Minneapolis" que venía con su gira "Nude Tour", en un óptimo momento creativo e interpretativo. 

Alrededor de 25.000 personas -- que pudieron ser más de no mediar la ·"infeliz" coincidencia de fecha y hora con el concierto de Madonna en Vigo -- acudieron a la cita en un recinto inusual como el campo de deportes del Colegio Santa María del Mar habilitado para la ocasión al no estar "disponibles" el campo de fútbol de Riazor y el Pabellón de Deportes que posteriormente albergó dos conciertos de Tina Turner.

 Días antes del concierto el equipo de producción realizó un trabajo satisfactorio, y costoso para adecuar el recinto a las exigencias de un concierto de gran envergadura.Lo lograron. 

Para abrir boca y calmar la expectación aparecieron en el escenario las holandesas "Lois Lane" que a última hora sustituyeron a Ketama como teloneros. Cuando el "Príncipe Púrpura", saltó al escenario fue recibido como un "Rey de Corazones", puesto que los del público empezaron a vibrar y marcar el ritmo del funky de "The Future" y no pararon  hasta el final  cuando  después de una traca de fuegos de artificio dijo "bye,bye" con un "repeat del "Respect" de Ottis Redding que había bordado Rosie Gaines, la teclista y vocalista del grupo. 

Durante todo el concierto, Prince llevo a la audiencia por las autopistas del  deleite y la emotividad con una música sentida  con la aplicación evolucionada de sus evidentes raíces de r&b, funky y soul y en medio, un alusiones directas a A Coruña cuando la letra se prestaba a ello. 

En plena euforia rítmica el punteo de la guitarra de Prince, impregnado en emotivos y agresivos sonidos del genio Jimi Hendrix , el "Principe" arremetió  con una nueva e impresionante versión de "Purple Rain" que dejó "KO" al público por su belleza. 

Solo los elegidos como él pueden jugar con las emociones y con las sensaciones. Así transcurrió un concierto que a muchos nos elevó hacia las nubes…

Allá donde ahora, más arriba, su estrella artística ilumina el firmamento musical formando parte de la constelación estelar de la música.¡Bye,bye!...