domingo, 8 de diciembre de 2013

PAGINA DE UNA HISTORIA MUSICAL"RECIENTE"-- (PARA QUE NO SE OLVIDE)--....ERASE UNA VEZ...CUANDO LA MÚSICA CELTA DESEMBARCÓ EN GALICIA...



EL FARO DE HÉRCULES ILUMINA EL DESEMBARCO  (1 )

Por Nonito Pereira

A Comienzos de la década de los años 70, la música y la canción gallegas habían caído en un aletargamiento transicional. Por un lado el sector tradicional, que seguía transitando por los caminos de la Galicia eterna, y por otro, el Movimiento Popular de la Canción Gallega, formado por las secuelas del legendario grupo de Voces Ceibes, que buscaba nuevos planteamientos más allá de los circuitos universitarios y de “protesta” para participar activamente en los nuevos planteamientos socio culturales que se estaban gestando en Galicia de cara a la llegada de la democracia. En medio de estas dos plataformas se encontraba la música con sabor regional que había hecho su aparición a finales de los años 60 con éxitos como “A Charanga” de Juan Pardo, “N´a veiriña do Mar” de María Ostiz y el boom de Andres Lapique Do Barro, triunfando en toda España con sus canciones cantadas en gallego. Un sabor que también estaba aderezado con las voces de Xoan Rubia , Xil Rios o Bernardo Xosé . En esta situación aparece el grupo Fuxan Os Ventos de Lugo que firma contrato con la multinacional Philips y graba una serie de discos que, desde el primero, abren brecha en la conciencia popular con unas canciones enraizadas musicalmente en lo tradicional y expresadas con el compromiso socio cultural demandado por la situación. El éxito de Fuxan Os Ventos en Galicia, junto a los de cantantes y grupos de Cataluña, Aragón, Castilla, Valencia y Euskadi, encuadrados en la llamada por entonces “música de nacionalidades” , hace que las compañías discográficas se movilicen a la búsqueda de artistas en la línea del compromiso musical y político, que era la que vendía.



OJO A VIZOR
En esta situación ambiental recibo una llamada de la compañía de discos Zafiro ofreciéndome el papel de “ojeador” en Galicia. Tras varias reuniones firmo un contrato, “millonario de ilusiones”, como productor ejecutivo y jefe de zona de la compañía , y pongo en marcha la Productora Discográfica Abrente para dar “cuerpo y alma” al producto musical gallego. Carmen Grau, la directora artística de Zafiro, me insistía en que mandara artistas para grabar lo antes posible, no fuera a ser que pasara el día y se acabara la romería del boom de las nacionalidades. Pero, la verdad es que yo no encontraba lo que buscaba: algo diferente, renovador, a la vez comercial, y que tuviera parentesco – en mayor o menor grado – con la realidad social y cultural del momento. A punto de arrojar la toalla, aparece en los estudios de grabación de la tienda de discos Nito´s de la calle Feijoo un músico llamado Emilio Cao que venía de Santiago con una maqueta. Durante su escucha tengo que hacer ímprobos esfuerzos para que no se note mi entusiasmo. ¡ Allí estaba lo que andaba buscando!. Tuve de repente una aparición – y no fue precisamente en los alrededores de la Torre de Hércules, lugar que frecuentaba de joven (solo o acompañado) para sintonizar la emisora pirata de Radio Caroline y enterarme de la música que se escuchaba por le mundo adelante. Mi espíritu “visionario” no era tan fuerte como el de Ith y en vez de ver en el horizonte una forma de isla reflejada en el mar, en la penumbra del estudio vi a Emilio Cao “disfrazado” de Alan Stivell tocando como él, el arpa. Me quedo con la copla de Pandeirada de Nebra y comunico mi hallazgo a Carmen Grau que, con frialdad profesional, acorrala mi entusiasmo preguntándome por el tipo de música y si tiene tirón comercial. Voy a Madrid y le suelto tremendo rollo en persona, le hablo de la música celta de Alan Stivell, -- ¿y ese quién es?, me pregunta -- Pentangle, Gwendal, Dublinners, Chieftains – llevaba los discos de estos grupos para que los escuchara -- , pero, ella, que tenía fama de ser un hueso duro de roer, pone cara de poker durante la audición y no queda muy convencida. Salgo de su despacho tropezando con mi moral y le cuento mis penas a Luciano Fuentes, jefe de promoción de la compañía quién por amistad se pone de mi lado y me acompaña a ver al “gran jefe” que presionado por mis argumentos llega a ver alguna posibilidad en el producto. Llama a la directora artística y le insinúa que no estaría de más hacer una prueba, eso si, sin gastarse mucho dinero.

FONTE DO ARAÑO: EL MANATIAL
Con el contrato en la mano, llego A Coruña y llamó a Emilio Cao, quién a la vista del mismo, empieza a poner problemas varios – normales por otra parte entre las relación artista – compañía – que culminan en la no admisión de ningún tipo de interferencias de la compañía durante la grabación y las mezclas del disco. Después de varios tiras y aflojas, y de llevarme a Emilio Cao a Madrid para que discutiera con Carmen Grau – con toques bilaterales por parte de Luciano Fuentes para suavizar el pedernal profesional de la directora artística -- las condiciones. Por fin se firma la paz, o sea el contrato, y se pone fecha para la grabación: los días 18, 19 y 20 de abril de 1977, en los Estudios Audiofilm de Madrid en donde entran Emilio Cao, voz, arpa y cítola; Bernardo Martínez, flauta; Xosé Ferreirós, gaita y percusión gallega; Antón Seoane, zafoña y xilofón, y Xan Piñón, guitarra. Escucho algunas tomas de la grabación y me emociono con “A Noite de San Xoan”. El técnico da el visto bueno a las escuchas y el ayudante de Carmen Grau – que estaba en el estudio para controlar básicamente las horas de utilización del mismo, sin meter baza en el terreno artístico – asiente con la cabeza en señal de conformidad. Con el master terminado queda la elección de la portada y el prólogo del mismo. Emilio me presenta un diseño de Xosé Díaz donde aparece un símbolo celta y prologo hecho, ni más ni menos que por ¡ Alan Stivell!. Doy el visto bueno y quiero saber de donde salió el prologo, para testificar la veracidad del mismo, que es todo un bombazo: ¡ Ahí es nada, el gran patriarca de la música celta prologando el primer disco de Abrente!. Emilio me enseña entonces una foto en la que aparece Alan Stivell en su casa de Bretaña, próxima a L´Orient, junto a Xosé Ferreirós, Rodrigo Romaní y Antón Seoane que habían ejercido como embajadores en “la corte del caudillo musical celta” presentándole una grabación de Fonte do Araño y pidiéndole unas palabras para prologarlo. Palabras que hoy día son un documento histórico.

LA “APARICION” DE LOS ANTEPASADOS
Con todo este material, y la música contenida en el disco Fonte Do Araño, pienso y escribo un argumento promocional basado en el Leabar Gabala, el Libro de las Invasiones de Irlanda, traducido por Manuel Murguía, de donde esbozo una visión fantástica , entre los límites de lo real y lo legendario, que me permitiera desarrollar, la estrategia promocional de presentación de una música con indudable semejanza a la que ya gozaba de amplia popularidad en paises como Irlanda, Escocia o Bretaña, pertenecientes a la plataforma celta, donde esta música se había preservado como signo distintivo de una cultura. ¡ La que monté!. Hasta Emilio Cao estaba en desacuerdo con la campaña promocional. El caso es que Fonte do Araño tiene muy buena acogida por parte de los medios y sobre todo en los circuitos folk. Como esperaba empieza a llamar poderosamente la atención, provocando artículos y comentarios diversos a favor y en contra del argumento del celtismo en la música gallega que empieza a ser escudriñado por parte del sector más purista de la cultura gallega levantando una polémica de hondo calado ante la que yo me encogía de hombros. Como productor ejecutivo del disco, y padre putativo del argumento promocional, estuve bastante tiempo – al menos más del deseado – en el ojo del huracán siendo invitado a charlas y conferencias para que hablara sobre el “affaire céltico”. Recuerdo que en cierta ocasión, y acorralado en una de ellas por falta de bases de demostración rigurosa de los orígenes celtas de la música gallega que sacaban a relucir los detractores del llamado invento, se me ocurrió salir por peteneras y comentar, en tono jocoso, el proceso promocional de Fonte Do Araño diciendo que había sido una “mentira piadosa”. El dicho cayo simpático y levanto chanzas que suavizaron un duro debate que se extendía a áreas más complejas que las puramente musicales.

MUSICA CELTA, CON FILTRO
En medio de la polémica de “celtas si”, o “celtas no”, sale Emilio Cao a la palestra y en una entrevista que le hacen en la revista Ozono va y dice: Estas cosas también se desorbitan ... Ahora todo el mundo habla de música celta...De cualquier forma , igual que ahora nos reímos de lo que hacíamos diez años atrás, hablemos dentro de otros diez y nos reiremos de todo lo que estamos haciendo ahora”. La realidad , veinticuatro años más tarde, a dejado en evidencia las dotes de adivino de Emilio. El fenómeno de la música celta gallega tiene hoy un protagonismo de primera línea de la aldea global de la música folk . Un protagonismo que muy pocos esperaban: “Cecais nin o propio Nonito Pereira, productor desta música ao traverso de Abrente, unha iniciativa importante para nosa terra, poido sospeitar o verdadeiro alcance do que promovia...”, escribía Ánxeles Penas en La Voz de Galicia. Muy cierto Ánxeles, pero, la historia del desembarco de la música celta en Galicia,... continuará....