miércoles, 31 de enero de 2018

PAUL SIMON SE "JUBILA" A SUS 76 AÑOS.

RECORDANDO UNO DE LOS MEJORES CONCIERTOS QUE HE ESCUCHADO EN MI VIDA PROFESIONAL. 


 Paul Simon en el Coliseo de A Coruña,18 de Julio de 1991

.
El cantautor, que alcanzó el éxito en la década de 1960 con el dúo de folk rock Simon and Garfunkel -- del que él era el compositor de la mayoría de las canciones



 -- " Bridge over troubled water" , la obra maestra final de Simon & Garfunkel, cantada íntegramente por Garfunkel  la compuso Simon) -- ya andaba barajando su despedida del mundo del espectáculo para disfrutar de una merecida jubilación dejando atrás una huella indeleble en la historia de la música, desde que en 1965 editó su primer disco en solitario "The Paul Simon Song Book"antes de su unión con Art Gar
funkel yal que siguio, tras su separación en 1972 "Paul Simon" que incluía 'Mother and child reunion', un reggae grabado en la capital de Jamaica, Kingston, , con la banda de Jimmy Cliff y miembros de Toots & The Maytals ejerciendo de músicos de sesión. 



A este le siguieron  18 álbumes más en solitario hasta "Stranger to Stranger" editado en 2016. Deja una estela alfombrada de números uno con el dúo y en solitario , además de recibir los más preciados galardones de la industria musical, Grammy incluido.

A CORUÑA "PASA" DE PAUL SIMON

Su "bye,bye" me trae a la memoria uno de los más intensos conciertos que presencie en mi caminar profesional, que no fueron pocos. Me refiero al que dió en el Coliseo de A Coruña Paul Simon el 18 de julio de 1991 dentro de la gira mundial "Born At The Right Time Tour" en la que presentaba su  disco, The rhythm of the saints, en el que Simon interpretaría los clásicos de Simón & Garfunkel y exploraría la  música étnica, en esta ocasión de Brasil y Camerún.

Las entradas valían 2.500 pesetas-- 15 euros de hoy -- y posiblemente ese precio fuera la causa de que cuando se esperaba un lleno solo acudieran al concierto alrededor de 3.000 personas.

Sólo con ojear los créditos del concierto, a uno se le hacía la boca agua.Junto a él venían diecisiete músicos que cubrían el amplio espectro de la carrera musical de Simon, con el genial saxofonista Michael Brecket y el sin par batería Steve Gadd al frente. La formación se completaba con el guitarrista Vincet N´Guini, cuatro percusionistas brasileños (Sidinho Moreira, Dom Chacal, Mingo Araujo y Cyro Baptista), el saxofonista Barney Rachabane, el trompeta Chris Botti, los teclistas Tony Cedras y Richard Tee, el bajista  Armando Sabal Lecho y los guitarristas Ray Phir y John Selolwane. 

Todos ellos arropados por la potente sección rítmica brasileña de Olodum y las voces del trío The Waters. A todo esto había que sumarle un innovador sistema de sonido con 105 canales de microfonía sólo para el escenario...La repera... 

Sonido impecable, con cristalina nitidez, interpretaciones magistrales. Los ritmos y melodías fueron llenando dos horas y media de un concierto de ameno e histórico repertorio, desde Sound of silence 




hasta The boxer



, pasando por Bridge over troubled water. Y recreando los temas más destacados de los álbumes Graceland y The rhythm of the saints



The boy in the bubbleYou can call me allI know what I knowGracelandGumbootsLate in the eveningStill crazy after all these years, entre otros. Al final del concierto de Paul Simon, el Coliseo parecía un gallinero, porque nos puso la piel de gallina,  erizada por la emoción que nos había proporcionado.

Muchos aficionados que se consideran aficionados a la música con calidad se  perdieron un concierto espectacular, grandioso. Que lo fue. El único fallo que hubo fue el público. 

Cuando se esperaba una buena entrada, rozando el lleno del Coliseo, alrededor  de 3.000 personas –5.000 fue la cifra barajada en los medios para disfrazar el pinchazo– asistieron a este espectacular concierto.  

Fue, sin duda, uno de los mejores conciertos, posiblemente el mejor, que he escuchado en mi vida  profesional, y no sólo en La Coruña.

Un dato. Ese mismo concierto, con los mismos protagonistas y repertorio, se celebró en el Central Park de Nueva York un mes después. Lo que en La Coruña fue un pinchazo en la Gran Manzana fue un reventón. Más de 750.000 personas no se quisieron perder el Born At The Right Time Tour de Paul Simon.