sábado, 15 de octubre de 2016

ÁNGEL ÁLVAREZ, EL "DESCUBRIDOR" DE BOB DYLAN EN ESPAÑA




Ahora que le han concedido el Nobel a Bob Dylan, abro el baúl de los recuerdos para rebuscar en él, aquella primera vez que lo escuché remontándome  a mi época de estudiante en Madrid cuando, allá en la frontera de los años 50 y 60, para "amenizar" los estudios, cogía la "Caravana Musical", primero, y después me subía al mítico "Vuelo 605" para escuchar música y canciones que Ángel Álvarez, radio telegrafista de Iberia, traía desde el otro lado del Atlántico en sus constantes visitas para adquirir discos que todavía no llegaban a España y que después programaba con su inolvidable voz en sus espacios radiofónicos enriqueciendo el triste panorama musical de la época, y abriendo los oídos a varias generaciones de oyentes agradecidos que siempre le pagaron con su fidelidad. Como es mi caso.

En sus viajes Ángel, "mendigaba" vinilos en las discográficas americanas vestido con su uniforme de piloto y explicando su doble condición de piloto y locutor. En una de aquellas casas de discos le entregaron el primer single de Bob Dylan, que introdujo en España sin saber quién era el futuro mito pero reconociendo la potencia de su música.

Le gustaba recordar con una sonrisa  la anécdota de la primera vez que tuvo un disco de Bob Dylan: "Había ido a la CBS a pedir algo de material. Les expliqué mi historia, que era aviador y tenía también un programa de radio en el que ponía música que entonces en España no se escuchaba, y el hombre que me atendió -que se llamaba Satanley West- me entregó un montón de discos, entre ellos un sencillo de Dylan, porque aún no había sacado un elepé, en el que por una cara estaba el Blowing in the wind y por la otra Don't think twice, it's all right. Cuando llegué a España, lo pusimos. Allí estaban Salaverri, Revert, Álvaro Feito, Ramón Trecet... en fin, todos. Y empezamos a oírlo y a preguntarnos: "¿Y este tío quién será?" Y uno decía: "Éste debe ser un tío viejo". Y veíamos que estaba al lado de un cactus... Ni puta idea teníamos (risas). Y era Dylan".

 Y así conocí a Bob  Dylan escuchándolo en el programa de Ángel Álvarez  cuando servidor hablaba inglés por "señas". Tal vez por eso, no me hizo tilín al desconocer el contenido y significado de sus letras interpretadas con una voz que sonaba a un "maullido gatuno", hasta que me fui metiendo en el cogollo de los "folk singers" norteamericanos en el que inicialmente estaba "empadronado" y en el que sonaba  como el heredero de Woody Guthrie, hasta que quedó "desheredado"  como tal, al salir al escenario del Festival de Newport, el 25 de julio de 1965, donde los puristas iban cada año al encuentro, sobre todo, de sus propias convicciones. Ante  un público, que era una congregación de abanderados de la canción protesta, los soldados del folk , militantes más que aficionados, que no buscaban entretenimiento sino que les impartieran doctrina, Bob Dylan apareció en el escenario con una Fender Stratocaster, que no se parecía en nada a las guitarras acústicas que llevaba las otras veces que estuvo en aquel festival , y la "montó enchufándose"y comenzando a cambiar el curso de la música popular como quien obliga a las aguas de un gran río a correr en otra dirección.
A partir de ahí, mi inicial apatía por Dylan --por falta de comprensión -- empecé a navegar  por su extensa obra y saboreé , sigo saboreando con deleite, su contenido social y poético, gracias al descubrimiento de mi maestro Ángel Álvarez, quien marco mi andadura radiófonica y también mi ánimo "mendicante", como buen díscipulo, que me llevó a  recorrier las compañías multinacionales en Madrid en busca de una "limosna" en discos , incluso no editados, que después ponía en mis espacios radiofónicos.

Homenaje ÁNGEL ÁLVAREZ en A Coruña


 Hasta  tal punto era mi "dependencia" musical  que cuando puse en marcha "La Radio Féliz" en la programación de FM de Radio Popular ,soñaba con contar con su colaboración, y un día el sueño se convirtió en realidad:


En un crucero patrocinado por la discográfica RCA para presentar la colección "Genuino Sabor Americano", con canciones e intérpretes seleccionados por el maestro de la radio musical Ángel Álvarez-- mi maestro -- y patrocinada por Malboro, converso con Ángel y le cuento la historia de la "Radio Felíz". Le gusta y se une al equipo con dos maravillosos programas musicales de emisión alterna :"Los Recomendables" y "Los Indispensables". !Vaya gozada!...con un ¡ Bienvenidos amigos del Noroeste!, su voz pausada y profunda nos introducía con sabiduría y experiencia en su mundo musical..."