jueves, 5 de enero de 2017

REFLEXIÓN DE AÑO NUEVO


LA ESPESURA DEL PANORAMA MUSICAL, DIFICULTA EL CAMINAR ARÍSTICO

Primero, y ante todo, decir que uno se siente muy satisfecho al observar como en los últimos años ha crecido la arboleda musical. Para recoger, hay que sembrar.

Dicho esto, uno cree conveniente que la espesura musical tiene sus riesgos de no tratarla convenientemente. La masificación tiene sus ventajas  y sus inconvenientes. Uno de estos últimos puede ser la perdida de orientación y la dificultad de sobresalir en la frondosidad del panorama musical, lleno de veredas diversificadas que en ocasiones no conducen a ninguna parte.

 Tanto es así, que uno que suele pasear durante varias horas al día, por el bosque musical, poblado de diferentes especies de árboles que lo oxigenan , se "pierde" en la espesura del bosque, o lo que es lo mismo, en la abundancia de producciones discográficas de diversas familias musicales. que lo pueblan.

Se dice que "los árboles no dejan ver el bosque". Frase que viene a cuento cuando alguien no puede ver un asunto o una situación en su conjunto porque está prestando atención a los detalles. La repoblación musical se inició cuando las compañías fonográficas, con las diferentes crisis padecidas  cerraron las puertas a la ilusión  de grabar un disco a los artistas que se refugiaron en las compañías independientes que abrieron sus puertas ante las numerosas demandas para poder dejar constancia de creatividades atrapadas en el negocio musical.

LLegaron las nuevas tecnologías y con Internet los asentamientos musicales adquirieron nuevas dimensiones abonadas por la auto- edición y la financiación colectiva  que se convirtió en una opción para financiar, en un primer momento, proyecto creativos, a la que recurrieron y recurren muchos artistas para dar salida a sus trabajos.  Estos abonos nutrieron las especies musicales que prosperaron y crecieron creando el bosque musical de grandes proporciones del que ahora disfrutamos. Un panorama que ofrece una amplia variedad de ventajas culturales, sociales y económicas que alberga y protege "paisajes" de alto valor cultural, espiritual y creativo.

Uno dio los primeros pasos en la vieja escuela dentro de un enfoque diferente en lo que el panorama musical respecta, y creo que tanto el exceso como el defecto pueden ser contraproducentes . Lo "utópico" seria buscar ese término "medio" tan difícil de encontrar.

La masificación no es buena y por tanto conviene fijarse en los detalles y buscar una correcta gestión de los mismos, porque no son los detalles, en general, los que nos impiden ver el "bosque", sino que son algunos detalles. El trabajo , al menos a nivel personal procuro ejercerlo como comentarista musical, es tratar de identificar cuáles son los "árboles"  que nos impiden ver en este momento  el bosque y, también, cuáles son aquellos que nos permiten verlo al completo, que lo enriquecen o que incluso llegan a hacerlo más profundo, más grande, más hermoso. Y la verdad es que no es nada fácil.

La limpieza y consiguiente desbroce "controlado" del bosque  -- panorama musical --  es una necesidad ambiental, para poder identificar la creatividad y el buen trabajo de los artistas que en el crecen y se desarrollan.  Si se logra esa ardua  y difícil tarea de identificación  -- donde los medios de difusión tienen un papel hegemonico --, veremos todos el panorama musical en su máxima expresión.

Que así sea