viernes, 6 de febrero de 2015

MARÍA DO CEO: NUEVO DISCO, "SOÑOS CUMPRIDOS"

  MARIA DO CEO : LA "SABROSURA" DE UNA VOZ, COLOREADA CON SENTIMIENTO 



La cantante portuguesa, afincada en Ourense desde la niñez, acaba de editar un nuevo disco, "Soños Cumpridos", que hace el número once de una discografía que se inició en el 2000 con unas  "Cartas de Amor" que enamoraron a una audiencia que sucumbió ante los encantos de María do Ceo, capaces de seducir con sencilla naturalidad con su voz, expresada con exquisita sensibilidad.

Han pasado los años y con inagotable capacidad emotiva María do Ceo fue añadiendo a su carrera, poblaba de recitales, un conjunto de obras en las que brilla su riquísima veta melódica de clara inspiración fadista, de las que extrajo siempre con maestría y elegancia, emociones instintivas que bailan con dulzura en la sabrosura de su voz,  ensamblando canciones que realizan una travesía por el mundo de los sentimientos llegando a los oídos y poblando el corazón. 

Cuando canta fados, canta a la vida, a la nostalgia, la melancolía, el dolor o el anhelo con una voz aterciopelada, llena de matices, de colores, capaz de envolver  la vida en música y letras, consiguiendo  embriagar.

 Cuando canta María do Ceo , el mundo parece detenerse en ese instante. Y eso es lo que hice durante la audición de su nuevo trabajo,"Soños Cumpridos" presentado en un disco-libro muy cuidado, para poder apreciar una a una las catorce canciones, que son como tarjetas postales de variada procedencia literaria  con mayoría de Armando Gónzalez López, con aportación de dos poemas de Eduardo Blanco Amor, que se visualizan interiormente en las dimensiones del romanticismo, la belleza y las vivencias, donde el agradecimiento, encuentra autenticidad.

 AsÍ es María do Ceo, a la que presenta en el prólogo de este disco Antón Reixa con palabras sentidas. En "Soños Cumpridos" que en su primer tema "canta a la vida" en "Años después", María se desnuda de corsés interpretativos y deja que su voz sea la portavoz de su alma.  Sin prisas visita los encantos de la "Ribeira Sacra" , canta a su Ourense querido, recuerda a Riós, ensalza el "Caldo de Mourente", habla con su hermana que se fue de este mundo,  y se baila un agarrao con el bolero para acabar con un himno, el de Couo-Mixto, esa tierra fraterna de "ninguno y de todos" que depende de Galicia y Portugal, donde habita ese mestizaje del que María do Ceo siempre ha dejado constancia en su quehacer artístico. 

Grabado en el estudio "Edisco" de la Estrada, la acompañan Hector Martínez,piano y percusión; Alejandro V.Laméla, trompeta, Rodrigo Rodríguez,tuba;Miguel Gomçalves, guitarra;Ric Morente, violín;Alberto Loureiro, saxo y "Tocho" -- de los Tamara de siempre -- al clarinete.