domingo, 23 de marzo de 2014

RECUERDOS CIUDADANOS: PEPÍN EL DE "LA CANTERA" DE STA. MARGARITA

“PEPIN”, "CANTERO" Y PROPIETARIO DE LA TABERNA LA CANTERA, EN STA. MARGARITA

SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE PONE PEGAS AL VINO DE BARRIL PERO QUIEN ESTO HACE DEMUESTRA QUE EN SU VIDA PISO UNA BODEGA.



Entrevista publicada en 1998 en El Ideal Gallego                                    Foto Pedro Puig

Por Nonito Pereira

La entrañable taberna de "La Cantera", cerro las contras hace años...pero queda su recuerdo en los paisajes ciudadanos.

 Lo nuestro, de siempre, son las tabernas y no los “pubs” aunque, las tabernas de “siempre” pasen a mejor vida arrinconadas por nuevos modos sociales que las colocan en las buhardillas del recuerdo.

 Afortunadamente, aún quedan reductos como La Cantera , taberna ubicada al pie del Monte de Sta. Margarita , en otro tiempo mirador y pulmón verde de la ciudad y ahora convertido en zona de esparcimiento y solaz de los más mayores, que  se han hecho fuertes a las hordas de las modas que sin piedad asolan costumbres y tradiciones.

 Allí, en la esquina de la calle Ciudad de Lugo y la Glorieta de América – que antes era ocupada por una gran roca que “los más viejos del lugar” conocían como el Peñón de Gibraltar –en las proximidades de la cantera que hoy rellena el Palacio de la Opera , una taberna se resiste a ser historia y a formar parte del mundo del recuerdo. La Cantera y su “cantero” Pepín, como le conocen sus clientes que, sobre todo son sus amigos, mantienen erguido un entorno ambiental que sigue albergando y acumulando, camino del nuevo siglo, humanidades de varias generaciones.

. Cuando uno entra en el local, que también es vivienda,  oye o al menos cree oír, voces del pasado . Conversaciones, risas, cantos, o penas rezuman bajo vigas y entre paredes de madera que, pulcras, no pueden disimular una vejez que se convierte en apoteosis ambiental con la visión de “medios- bocoys” que exhiben su oronda silueta llena de caldos del Bierzo y riestras de chorizos con algún que otro jamón  colgando del techo  dando sabor a una decoración funcional abrillantada por el uso y los cuidados de sus propietarios. 

En ese ambiente interrumpimos el descanso de Pepin, “El de la Cantera”, para que nos haga  recuento de un pasado que tiene como banda sonora la “música”  de los ejes de las carretas de aquellos carros de vacas que transportaban enormes piedras y de las “trompetillas” de los canteros que anunciaban ¡ Barreno vaaaa...! antes de del bramido de la explosión: “Estamos aquí desde 1953 y veníamos del Bierzo donde nací el 2 de enero de 1944, aunque estoy inscrito en el registro como nacido el 31 de diciembre  a instancias de mi abuelo que dijo que “ya se iba muy tarde a la mili”. Cuando llego mi padre este local era, desde 1936, una abacería donde se vendía de todo, frutas, leña, piñas, etc..¿ Estudios?. Estudie en el Colegio del Angel y después me hice profesor mercantil pero, al final me decidí por trabajar en la taberna y seguir con la tradición familiar. Soy tabernero por elección propia, y estoy contento de serlo. Cuando llegue aquí de niño subía al monte a jugar y desde la explanada veíamos como entraban los barcos. Muchas veces parábamos los partidos de fútbol porque algún amigo, al escuchar la sirena de un barco que entraba en el puerto, exclamaba ¡ es el de mi padre! y se iba corriendo en su busca”.

 Por lo que veo, Ud. no tiene serrín en la cabeza pero si lo usa para los pies
Hay personas que dicen que el serrín no es beneficioso pero yo creo que es beneficioso hasta para que la gente no caiga. Con los nuevos mosaicos que se utilizan ahora, uno tiene que hacer mil y un equilibrio para no resbalar. Por eso sigo usando serrín en el suelo del local.

¿ Porque no se ven, o al menos no están a la vista, en su taberna que tiene fama de buen vino, botellas  ? .

¡ La Cantera tiene fama de buen vino y buenos callos, los domingos.!– responde presto el tabernero ampliando a la gastronomía la merecida fama alcanzada por su local -- También tenemos buen chorizo, buenas anchoas y cecina para acompañar al vino. El vino está en los barriles que es donde tiene que estar. Los barriles, son míos, yo los preparo y los lleno , me los traigo para aquí y el vino lo vendo yo. Ahora bien, si alguien me pide un Rioja , también tengo botellas, aunque no estén a la vista.

A la vista está que Ud. no da garrafa y si  “vino de barril”

Y a mucha honra. Siempre hay alguien que pone pegas sobre el vino de barril pero quién esto hace demuestra que en su vida piso una bodega, ni sabe lo que es una vendimia, ni tampoco tiene ni idea de lo que es hacer vino. Eso si, se las dan de entendidos.

Tampoco esta a la vista ningún cartel que “Prohiba cantar” o que diga “ Si quiere cantar hágalo al lado, en el Palacio de la Opera?.

¡Solo faltaría!. Aquí cantar es tradición . Hace algunos años, los días de fútbol, al terminar el partido venían personas de barrios diferentes que se tomaban sus “vasitos” de vino y  montaban unos orfeones fenomenales . Cada uno traía un repertorio variado de canciones y dejando a un lado si unos cantaban mejor que otros, era muy bonito ver y escuchar el respeto que se tenían entre ellos. Había un ambiente entrañable y fenomenal. ¿ Ahora ?. Ahora también se sigue cantando y de vez en cuando hay algún recital improvisado de músicos que vienen a actuar al Auditorio del Palacio de Congresos y se incorporan al ambiente.

Para Ud,¿ lo de renovarse supone morir?

.A mi ya me paso la edad de renovar y renovarme, aunque si alguno de mis hijos quisiera continuar con esto, si pensaría en una reforma que, de momento no esta pensada. ¿Nuevos clientes? . Si que vienen  . Se mantienen los de siempre , porque La Cantera más que una taberna es una casa donde existe amistad y confianza. Por aquí han pasado, y pasan, personas de todas las clases sociales y a todas las he atendido y atiendo por igual .

 Antes se hacían “excursiones” al monte de Sta. Margarita y ahora, el barrio esta plenamente integrado en la ciudad

Así es. El barrio ha cambiado mucho. Se han hecho muchas casas nuevas y han venido nuevos vecinos. Pero antes teníamos una romería maravillosa en el monte y ahora parece que va perdiendo la personalidad que siempre tuvo. Tanto es así que en la del pasado año, ni hubo sesión de fuegos artificiales por falta de presupuesto. Y una romería sin fuegos artificiales, es menos romería.