miércoles, 4 de octubre de 2017

ANGEL STANICH , "EL ERMITAÑO DEL ROCK" , EDITA "ANTIGUA Y BARBUDA"

UN MÚSICO "DISTINTO" QUE REGRESA CON   SU EXTRAÑA E INCONFUNDIBLE  VOZ,  EXPANDIENDO INGENIO SURREALISTA Y HUMOR  CLANDESTINO,PERTURBADOR E INCISIVO



Un ermitaño es aquella persona que elige profesar una vida solitaria y ascética sin contacto permanente con la sociedad. En esta definición encaja el santanderino  Angel Stanich,-- también conocido como el cantautor lisérgico  --compositor, cantante y músico de rock alternativo, que estuvo tres años, desde que empezó su carrera  con "Camino Ácido" (2014) , prolongada por "Cuatro Truenos Cayeron" (2015) y el EP "Siboney", sin conceder ninguna entrevista alejado de la mercadotecnia  instalada en el panorama musical. Algo insólito. 

Un silencio que ahora, con la edición de su nuevo trabajo "Antigua y Barbuda" ha roto lo "justo" , para no quebrantar demasiado el áurea de misterio que lo rodea y que sirve de llamada de atención para presentarlo en sus conciertos como el "gran enigma".


Empezó bar a bar, luego fue telonero de Los Corizonas, saliendo sin previo aviso en los escenarios y encandilando a los presentes por su fiereza, pasó por salas más grandes con su propia banda y acabó en festivales como el Sonorama Ribera.

 Angel Stanich es un personaje peculiar, porque su voz, extraña e inconfundible, también expande su particular  ingenio surrealista y un humor clandestino, perturbador e incisivo que así lo atestiguan
 sus canciones, repletas de personajes rotos, desorientados y descreídos, movidos por la curiosidad de su aire solitario y bohemio en el que flotan referencias alucinógenas en tránsito por unos Estados Unidos de "carretera" áridos y cinematográficamente metafóricos, orientados por  Grateful Dead, a los que viene escuchando compulsivamente en compañía de Dylan y Neil Young,  según propio testimonio.


"Antigua y Barbuda" es su segundo trabajo, concebido como un álbum de vinilo, con ayuda de Javier Vielba (producción artística) y grabado con su "fantástica Band “a la vieja manera” (todos juntos) en los estudios Revirock (Dani Alcover). 







Un viaje por diez etapas, títulos, en los que despliega con amplitud su incontenible personalidad, la de un músico ciertamente distinto.Lo hace liberado de ataduras-referencias y muestra decididamente su intuición, ambición y evolución que va dejando atrás su estela fronteriza . mientras expande su ingenio surrealista, mas personal si cabe, y un humor clandestino, perturbador e incisivo, en sus mejores letras hasta le fecha. 

Un disco que abre la puerta a nuevas e insospechadas aventuras, a un deslumbrante universo de expediciónes literarias en el tiempo y sonidos cambiantes que dejan "descolocado"  con expresión reflexiva.  

Un disco que destila en su trayecto musical- literario  acidez romántica, malévola ironía bailable, metáforas ciclistas, e incluso un ingenioso homenaje a la "indietrónica nacional" de los 90’s, junto a confesiones privadas entre bruma envolvente y demoledores trallazos , además de  subyugantes misterios, o la odisea de crónica negra que es "Galicia Calidade"  --entre Grateful Dead y los mejores Wilco-.

 La llegada de "Antigua y Barbuda" , que viene lleno de sorpresas, tiene suficiente capacidad interior para descolocar a muchos. Tiene, y proyecta, mucha capacidad de sorpresa y eso es algo que siempre es bienvenida en un panorama musical en lo que "más de lo mismo" obtura aficiones inquietas .


A la vista y oído de la acogida que  tiene este "Ermitaño del Rock" en su salida al exterior discográfico, recibido con críticas y comentarios que lo señalan como "uno de esos discos que alegra la inteligencia y nos devuelve la fe en la música concebida como arte, que marcan época y cambian el rumbo de su tiempo", no cabe duda que Angel Stanich  no volverá a "esconderse" ya que tiene por delante un futuro artístico que compartir con sus seguidores, cada día más numerosos,  que lo alientan.