lunes, 24 de julio de 2017

LUIS EMILIO BATALLÁN: ARTÍSTICAMENTE EUFÓRICO



Cuanto mayor es el éxito logrado en el pasado más condiciona el futuro de un artista y el inicio de nuevos proyectos con "texturas" musicales diferentes.

 Este es el caso del cantautor gallego Luis Emilio Batallán, que en 1975 editó "Ahí ven o Maio", una de las grandes joyas discográficas gallegas en el que cantando en gallego había musicalizado a Alvaro Cunqueiro en su poema "No niño novo do vento", al que tituló «Quen poidera namorala», y los poemas de Celso Emilio Ferreiro, Curros y Rosalía, que llegó a vender ceca de 500.000 discos.

 Un disco que abría a  Batallán un prometedor futuro en el mundo de la música, pero que, para sorpresa de muchos declino para  dedicarse a la medicina. 

No obstante,  el "gusanillo" de la música había "anidado" en él y años más tarde, en 1990, salió a relucir en el disco "Ballet da nena" y en el 92 con "Eres un fármaco". En 2007 con "Tu retrato",  empieza a  distanciarse de la sombra alargada de su primer y exitoso álbum. “Yo no soy solo “Aí ven o maio”, soy más que eso y quiero que se conozca este disco para dejar de hablar de “Aí ven o maio ". 

En 2014 llegó "Había que chegar" " en el que  se  "reinventa" por nuevos caminos musicales a través de  “una corriente interna de creatividad" impulsada por su buen amigo Pablo Milanés, que desemboca en "70x29". 

Su nuevo trabajo que viene de la mano del productor cubano Dagoberto González Jr. y en el que canta todos los temas en castellano, menos uno en gallego, "Que deleite", con ritmo de reggaeton. 

Composiciones, mayoritariamente de propia autoría, en las que canta al amor y sus diferentes caras asomándose al interior de los sentimientos y de las personas, con temas condimentados con ritmos latinos, melodías tribales, jazz y blues, que marcan un nuevo camino, en el que le acompañan colaboradores estelares y buenos amigos, como Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y Pablo Milanés , entre otros. 

Hoy,  Luis Emilio vive una nueva primavera creativa. Está artísticamente eufórico con nuevos proyectos para dar a conocer en directo.