martes, 4 de abril de 2017

AMARAL Y SU "NOCTURNAL" TRAEN RESPLANDOR VISUAL Y MUSICAL A CORUÑA



La gira "Nocturnal" de Eva Amaral y Juan Aguirre, está tocando su fin  después de recorrer con éxito los principales pabellones y festivales de España y Latinoamérica . En el tramo final Amaral ha incluido una serie de conciertos exclusivos para despedirse de los escenarios, entre los que se encuentra el que celebrará el 1 de julio en el Coliseo de A Coruña.

 Amaral, que actuó en el mismo recinto hace cinco años, quiere reencontrarse con sus seguidores gallegos para despedir con ellos está gira invitándolos a un concierto "cósmico" donde su música compartirá protagonismo con un elegante y rompedor espectáculo visual, de misterio, marcado por la presencia de la luna en el escenario. 

El montaje cuenta con un diseño de luces espectacular que incluye dibujos de constelaciones reales y diferentes proyecciones que se van reproduciendo para contextualizar y completar el sentido de cada canción iluminadas por la poderosa voz de Eva y la guitarra de Juan Aguirre que cuentan con la compañía de Toni Toledo y Ged Lynch a la batería, Chris Taylor al bajo, Tomás Virgós al piano, John Calvert y David Antony Brinkworth en las programaciones.


Durante dos horas y media el  recinto se llenara de un  resplandor musical y visual de dos horas y media, aproximadamente, en las que sonarán temas de su último disco "Nocturnal" -- "Unas Veces Se Gana y Otras Se Pierde", "Nocturnal", "Lo que nos mantiene unidos", "500 Vidas", "La Ciudad Maldita", entre otros -- junto a los que brillarán constelaciones, canciones con nuevas versiones -- como "Salir corriendo", "Sin ti no soy nada", "Días de verano"
, "Hoy es el principio del final" y una solemne versión al teclado de "Marta, Sebas, Guille y los demás", que alumbraron su trayectoria desde 1998 con su primer álbum "Amaral", encandilando a sus seguidores y que les llevaron por un camino alfombrado de reconocimientos. 


Amaral sigue demostrando con su efectivo "gancho pop" que puede sorprender a su público con la evolución de las letras del grupo enfocadas hacia las profundidades del pensamiento, del poder de la noche en las almas y de los sentimientos más desgarradores que emanan de la buena voz de Eva, centrada y con dicción, que en la transición de los tonos suaves a agudos suena estridente para resaltar su  peculiar mezcla interpretativa, entre complejidad y sencillez, arropada con  las melodías de la guitarra de Javier , que corren paralelas a su voz, y que junto al bajo y la batería dan forma a la columna vertebral de un sonido personalizado que transita por el pop rock clásico y la sinceridad de sus planteamientos.