jueves, 20 de febrero de 2014

PERFILES CIUDADANOS DE A CORUÑA: FERNANDO MOLINA "EL PERAS"

                   FERNANDO MOLINA , “EL PERAS”


Entrevista publicada en 1998 en el Ideal Gallego

Dúo Humorístico "Los Carotas Brothers" después de participar en "Desfile de Estrellas".  Eduardo Guimeraens  y Fernando Molina, a la derecha de la foto, con cara de "niño bueno".

" ANTES A UNO SE LE SECABA LA BOCA DE TANTO SALUDAR A LA GENTE"

Por Nonito Pereira

En torno a Fernando Molina Ferreiro “ El Peras”, en su día Agente de Aduanas y durante  25 años corresponsal en A Coruña de la Agencia Mencheta , hoy jubilado, existe una pléyade de anécdotas que constantemente salen a relucir en conversaciones y tertulias  situando a este simpático y popular personaje coruñes en el terreno de los “mitos y leyendas” ciudadanas.

 Era tal su popularidad que el dia de su boda con Mary Cruz tuvo que retrasarse el convite 3 horas por el tumulto que se montó: “¡ Menudo cacao ¡ . Resulta que el convite se iba a celebrar a las 2 de la tarde en el Parque del Casino. Habíamos invitado a 350 personas pero al correrse la voz por A Coruña de que se casaba “El Peras” aquello empezó a llenarse de barrenderos, gente trabajadora del muelle y pobres de la ciudad que querían estar en el convite. Al final fuimos 600 personas y el convite empezó pasadas las 5 de la tarde.

Cuentan las malas lenguas que Ud. se gano de joven el apodo de “El Peras”  en un reñido concurso de “manualidades” en el que derrotó a 15 contrincantes. ¿ Si o no? (Risas). ¿Eso cuentan?. ¡ Como es la gente!. Y yo que creía que me llamaban El Peras por lo bien arreglado que iba de chaval. Al menos eso era lo que yo  decía cuando alguna chica curiosa quería conocer el origen de mi apodo y yo por educación lo disfrazaba con eso de que, de joven, era un “niño pera” por lo arregladito que iba.  ¿ Lo del concurso?.  Fue cierto y además estuvo muy reñido. Tendría  17 años y tuvo lugar en un portal de la calle de Rosalía de Castro donde nos reunimos 15 concursantes para dilucidar quien era el que más “movimientos” hacia. Cual fue mi record ¿. Creo recordar que gane el concurso con 14 trabajos manuales.

¿ Le importa decirnos su edad?.

¿ Solo mi edad ¿. Por el mismo precio  le cuento toda mi vida (risas).. Apunte: Naci el 14 de noviembre de 1928 en el número 9 de la calle Feijoo en A Coruña. Como no fui muy “listo”, estuve en varios colegios . Estudie primero en la pasantía de Don Laureano Mediante, después en la Escuela de Comercio , más tarde en los Maristas y finalmente mi padre me metió en el colegio Dequidt, por aquello de que , “todos los burros iban a parar allí”, como se decía en aquella época.

Que recuerdos tiene del Junior

El Junior era un club que tenía la sede en la calle Real y que  solo había 4 en España, en Madrid, Valencia , Barcelona y A Coruña . Allí formamos un equipo de hockey sobre hierba con el que participamos en los campeonatos de España . El coche que usábamos para los desplazamientos era increíble. Tanto que cuando llegábamos a nuestro destino lo dejábamos en las afueras porque nos daba vergüenza. Tenía como respaldo de los asientos llantas de camión y cuando había una cuesta arriba nos bajábamos en marcha a orinar y lo volvíamos a coger en marcha.

Quíenes eran los “Carotas Brothers”.

Pues eso, dos carotas, aunque no éramos hermanos. Eduardo Guimeraens y yo. Haciamos sketchs humorísticos, como El Relicario y Las Colegialas, y hasta ganamos el primer premio del recordado Desfile de Estrellas. El segundo lo habia llevado ese gran humorista y mejor persona que era Carlos O´Xestal . Fue el primero que nos vino a felicitar llorando y no precisamente por haber quedado de segundo sino de emoción porque lo habíamos ganado nosotros y por lo mucho que se habia reido. En aquella época nos quiso fichar TVE para que representáramos el número de El Relicario en el que yo salía vestido de torero y Eduardo de mantilla española. No sé como llegó a oidos de la duquesa de Alba y nos vetó en la televisión porque consideraba que el sketch era una ofensa para la mantilla española. ¿ Nuestro caché?. Lo máximo que cobrábamos, y no siempre, era un bocadillo ya que únicamente actuábamos en actos benéficos

Es cierto que en una ocasión hicieron el paseillo desde María Pita hasta  la plaza de toros vestido de torero y en una Vespa.

Cierto y fuimos largamente ovacionados. Fue durante una “novillada” benéfica. Llegamos tarde a la plaza que estaba abarrotada y nos metimos por la escalerilla de mano a los toriles. Cuando se abrió el toríl salímos corriendo delante de un “bicho” que pesaba por lo menos 90 kilos. Intenté darle un pase y el animal me pego un berrido. ¡ Este toro está cabreado!, dije yo, y salí por patas hacia el burladero. Lo malo es que allí estaba el comisario Mosquera que va,  y me dice:” Molina tienes que salir porque la gente a pagado y si no, tendré que llevarte detenido”. ¡ Lléveme a donde quiera pero yo delante de ese toro  negro, no me vuelvo a poner!, le contesté.

¿ Y lo de entrar en las cafeterías montado en una Vespa?

En todas no. Solo en una que se llamaba El Coral y que estaba en la calle de La Estrella. Entraba por una puerta y salía por otra ante el abucheo general de los clientes que eran casi todos amigos. Lo bueno de antes es que conocías a todo el mundo. Ibas desde la calle Feijóo hasta Maria Pita y se te secaba la boca de decir adiós a la gente. Hoy no conoces a nadie.
Dicen de Ud. que era muy propenso al exhibicionismo y ha mostrar su atributo masculino. ¡ Será posible!...
Lo era, lo era aunque lo mío no era exactamente  “exhibicionismo” . Lo que yo tenia era un defecto de cadera y a lo mejor iba por el Cantón y se me caían los pantalones. ¿ Sacar a paseo “el atributo “ ¿. Pues sí, lo hacía de vez en cuando para golpear alguna que otra mesa a la hora de comer o para  darle de beber en un vaso si tenia sed. Incluso llegué a apagar un puro con él.  Estuve varios días andando a tres patas.

¿ Se arrepiente de lo que ha hecho?

¡No!. Yo volvería a hacer todo lo que hice porque nunca hice, valga la redundancia, mal a nadie. Yo siempre me lleve bien con todo el mundo y tuve y tengo muchos y grandes amigos en todas las clases sociales. Entre ellos estaban  Marcelino el del Cantón, Manolita la del Relleno,  Clemente el de la bicicleta,  Mustaphá y  “Liló”, que siempre iba cargado de relojes por todas partes y siempre decía...¡ tengo un “liló”!. Todos personajes “ilustres” de nuestra ciudad.