viernes, 7 de febrero de 2014

ADIOS AL "SUPERGRUPO" BERROGÚETTO



"Algo se muere en el alma cuando un amigo se va...", dice la canción y dice verdad. Siguiendo el cancionero enlazamos con aquella otra que dice,  "unos que vienen y otros que se van...la vida sigue igual". Si, seguir, sigue, porque la vida musical se prolonga con constantes flujos de llegadas y partidas, o viceversa,  que prolongan    su existencia hasta la inmortalidad, a pesar de que las despedidas de alguien querido siempre dejan huella anímica. .

 La noticia de que el grupo Berrogúetto, buque insignia del folk gallego, dice adiós, después de 18 años de singladura musical,  impacta en el primer momento, aunque personalmente no me sorprende por entrar dentro de lo "previsible"  toda vez que uno siempre lo "vio"  un "supergrupo" y, como tal, hasta considero su vida artística de 18 años como "longeva". Nació de la excisión de Matto Congrio --mítico grupo gallego de principios de los 90  --cuando  tres de los seis músicos que lo formaban fundaron Berrogüetto en 1995:; Anxo Lois Pintos, Isaac Palacín y Santiago Cribeiro, junto a  Paco Juncal y Quico Comesaña .Músicos que gozaban a nivel individual de "fama" y  respeto  en los ambientes folkies. 

En más de una ocasión comente que Berroguetto era más que un colectivo , un grupo formado por grandes individualidades. Una "arquitectura", la de "supergrupo", que  tiende a tener una corta vida y donde sus componentes suelen iniciar por su cuenta proyectos paralelos --como en su caso --. Entraron impactando, poniendo en  escena su primer trabajo discográfico "Navicularia · por el que recibieron en 1997 su primer premio -El Disco Ideal Gallego --como grupo revelación, por la frescura de su innovador estilo y las interesantes armonizaciones modales y contrapuntos sobre la melodías tradicionales. 

Fueron asfaltando su camino con conciertos y cuatro discos más , con puntuales incorporaciones al grupo, y con su presencia en los más importantes festivales de música folk alcanzando su prestigio alturas internacionales acreditadas por premios y reconocimientos múltiples. Aún cayendo en el tópico, en su despedida con gira incluida, nos consuela el que Berroguetto deja tras sí una obra que ya está inscrita en la historia de la música gallega. Adiós amigos, ya nos veremos en otras "batallas" musicales. Suerte.