miércoles, 16 de agosto de 2017

UN "TRAGO" MÁS DE DE TEQUILA "AÑEJO"

  
Se puede decir que las resurrecciones de grupos con historial de éxito es "casi un género musical", por su abundancia. Este es el caso de Tequila que ya había "vuelto a la vida" en 2008 con una gira que los llevó hasta el 2009. Ahora Ariel Roth y Alejo Stivell tienen un nuevo recuentro como Tequila, y anuncian concierto en la sala Pelicano de A Coruña para el 29 de septiembre.

Los reencuentros totales o parciales de ex-componentes de formaciones que en su día han marcado territorio en el panorama musical son un arma de doble fila, puesto que el paso de los años puede jugar una mala pasada. De hecho hay  regresos "patéticos" y regresos "agradecidos" que suelen ser de corta duración y dan masaje a la nostalgia. Este es el caso de Ariel Roto y Alejo Stivell, el núcleo central de Tequila grupo hispano-argentino que surgió con anterioridad a la movida madrileña  y que venían de la escuela de los mejores Rolling Stones, con su toque adolescente y pasional, llegando a ser esenciales para el desarrollo del rock en España.





 Aún recuerdo el primer concierto que dieron en A Coruña, en la discoteca Chastón en 1979, haciendo vibrar a los asistentes con temas como  "Salta", "Dime que me quieres", "Matrícula de honor"  o "Quiero besarte".


Se disolvieron solo tres años más tarde y su regreso, según testimonio, lo hacen "para recuperar algo que nos dio muchas alegrías: por la música, la amistad, las noches de gloria, las mañanas de resaca...Como todo, se puede hacer bien o mal, Esperamos estar del lado de los gloriosos" comentan con sonrisas. 



Y así parecer ser por las críticas  que recogen de este nuevo reencuentro en el que Tequila saca a relucir sus armas de siempre, sin forzar nada. 

Tienen todavía actitud y estribillos hipnotizadores  que revolucionan sus conciertos, mostrando una buena  puntería para disparar al "corazón " y eso es lo que hacen Tequila en sus conciertos cargando su repertorio con un puñado de riffs que atraviesan el cuerpo y dan ganas de "comerse la vida", lo que, según el devocionario de Tequila, pasa fuera de casa, en la calle, en los bares y en las plazas del pueblo.

 De hecho, con "Rock and roll en la plaza del pueblo", Tequila  saltara-- lo suele hacer -- al escenario de la sala Pelicano, para empezar a disparar riffs nostálgicos en temas como "Que el tiempo no te cambié", "Me vuelvo loco", "Dime que me quieres" o "Salta ". 
Un "trago" más de Tequila con "rock´n´roll .